jueves, 29 de julio de 2021

¿ Para qué echar la vista atrás?

 

Composición basada en una imagen de Pinterest

¡ Para qué echar la vista atrás! , las consecuencias pueden ser más difíciles y horrorosas de lo que piensas. Imagínate que tú estás tan tranquilo con tus rutinas, con tus miedos, con tus inseguridades, pero en definitiva, tan tranquilo y agusto. Algo así como estar parado ante un semáforo en rojo. Con el motor de tu coche en marcha. Con la palanca de cambios en la posición cero, mientras que el sonido machacón de la radio anuncia un nuevo jabón que promete desintoxicar el medio ambiente con los componentes Biosaludables y exento de componentes químicos. Vamos , intentando venderte la burra, cuando todos sabemos que el único jabón que no daña al medio ambiente, es aquel que inventaron nuestros milenarios antepasados . Ese que hacían simplemente con grasa de cerdo , sal común, carbón, ceniza,  tiza . etc todos ellos ingredientes naturales y de ningún modo nocivos para el medio ambiente. 

¡ Pues eso !, yo, tan tranquilo. 


Hace dos semanas, definitivamente, decidí  no echar , nunca más, la vista atrás en mi vida. Ese día , un lunes, , había sido un día de perros ,hablando en términos climatológicos. Se pasó todo el día lloviendo, tronando, granizando, las gotas de lluvia chocaban contra los cristales de las ventanas, con tal fuerza que Lula mi preciosa perrita,  de una raza canina indefinida, estuvo esperándome- como hace habitualmente- , durante la mayoría de la mañana y de la tarde,  acurrucada en un rincón del salón muy cerca de la chimenea , la cual  en realidad solamente sirve de adorno pero que da al salón un toque de gran distinción,   Imagínense ustedes a Lula tumbada sobre la alfombra tupida , traída en uno de mis viajes del Japón,  tejida con los mejores lanas por expertas manos artesanas, con el bellísimo resultado de parecer estar tumbado sobre un campo repleto de multitud de flores en las que priman esas flores exuberantes que son los nenúfares. 


Pero no queda aquí toda la cosa del asunto. Lula que como ya he comentado es muy lista; me había estado esperando. Al escuchar el ruido que hice al abrir la puerta de entrada al piso,y ya traspasado el umbral , con mis pies despidiéndose de la rutina diaria, del asfalto, de la polución, de los ruidos  inconexos de muchas personas , entonces la vi , la muy ladina,  reflejada en el espejo del living. Se puso patas arribas con el lomo peludo sobre la alfombra, con la cabeza ladeada en la posición dirigida hacia el pasillo. mientras que yo , ya con los pies descalzados,  continuaba viéndola.


Después de despojarme del sombrero , de la ropa , y de los calcetines- una tarea nada sencilla, porque estamos en invierno lo que significa que hace frío y mal tiempo, y con ello todas las cosas se complican. Por la mañana con el hecho de vestirse y por las noches por el hecho de desvestirse; algo así como ir deshojando una alcachofa. Hasta que solamente queda el culo de esa verdura que al fin y al cabo es simplemente una variedad no espinosa del cardo salvaje. Ja, ja, ja , al final ,mirándome en el espejo de la entrada en el living, ya despojado de todo , lo que ví es eso, simplemente como si fuera una aparición, mi aspecto de cardo salvaje. 


Estaba yo filosofando sobre las verduras, los cardos borriqueros, los cardos salvajes, cuando mi querida Lula, con paso lento pero seguro, avanzó  hacia mí ,sosteniendo con sus dientes caninos y humedeciendo con sus babas, mis zapatillas de estar en casa. La miré y no me quedó ninguna duda, el nombre Lula la va que ni pintado. Un nombre de reminiscencias árabes, y que en el idioma  portugués y traducido al español significa calamar. Y es que mi Lula es como un calamar. Te atrapa con sus invisibles tentáculos de cariño y amor. Y es tan agradecida, te lame, con delicadeza, se arrima a tu cuerpo solicitando compañía, comprensión, y yo la dejo hacer. Ella no habla, pero ladra bajito, me camela, ronronea como un gatito, se enfada y muestra los dientes, sonríe como solo ella sabe hacerlo, y me mira con esos ojos que son como dos platos redondos , de un color entre verde y azul topacio. Mi Lula es una maga, que se burla de la oscuridad y de los ruidos nocturnos sospechosos. Ella, mi perrita, es muy inteligente y además no deja entrever que se siente asustada. Se acomoda de tal modo, que su cuerpo perruno lanza estímulos de positividad. Cuando por las noches ella siente que tengo frío se sube  a mi cama e introduciéndose entre las sábanas se acerca a mí y yo a ella, convirtiéndonos los dos en una especie de pelota acogedora. Y así, juntos, ambos conciliamos el sueño al calor del amor mutuo. Cuidándonos el uno al otro, día tras día, noche tras noche.


Y aquella noche, hace dos semanas, me desperté sobresaltado, llorando, empapado en sudor. De pronto , recordé el sueño que había tenido. Me recordó a mi otro yo, que siempre ha formado parte de mi y al que siempre he dejado de lado.  El sueño me recordó lo que yo siempre quise ser. Sí , yo siempre quise ser,  simplemente , un labrador. Cultivar la tierra. Formar una familia. Tener hijos a los que poder abrazar y una compañera con la que poder compartir mis penas y mis alegrías. Tumbarme sobre los verdes campos en las primaveras. Dedicar tiempo en época de verano.  a contemplar el movimiento giratorio de los girasoles al compás del sol, Correr a través de los trigales retando a mi familia a ganar la carrera. Observar el destello de las estrellas lejanas , tan cercanas y a la vez intocables. En invierno sentados alrededor de una chimenea encendida, contando cuentos a mis hijos hasta que el sopor  previo al profundo sueño les hiciera aligerar sus párpados, elevando mi tono de voz para que se mantuvieran despiertos hasta el final del cuento. Y finalmente poderles desearles un buenas noches acompañados de besos y caricias llenas de  infinita ternura. Todo ello rodeados de plena naturaleza, despertándonos con el canto del gallo y sumergiéndonos en el mundo de los sueños teniendo como fondo musical , a modo de una nana, el canto de los búhos y el sonido de las hojas de los árboles meciéndose al ritmo del viento.


Yo al recordar el sueño, en el que me veía como siempre hubiera querido ser; nada que ver con la vida que llevo; me entró un agobio y un total rechazo a mis costumbres. Al trabajo. A mis rutinas diarias de ir y venir como un robot. A no tener el tiempo necesario para ratos de ocio. De tener que pagar los plazos pendientes del crédito para el piso en el que en realidad solamente estoy en el, para dormir y desayunar. Siempre estar pendiente de las facturas por pagar. De las averías del coche. De la ropa, siempre procurando estar a la moda. De los zapatos de marca. De comer tomates que no saben a nada. y, y, y…


Lula se movía inquieta , sobre la cama,  a mi alrededor. Pero eso sí , sin perder su carácter canino, individualista, decidido, independiente, activo. Llevamos tantos años juntos, que es el ser vivo que mejor me conoce. Unidos por un vínculo muy fuerte, el de la fidelidad.


Lula , bajándose del colchón, se dirigió hacia la cómoda del dormitorio. Un mueble de estilo años ochenta, pertenecía a mi dormitorio en la casa de mis padres. Nunca quise deshacerme de él. Mi perrita comenzó a dar saltos. Con su pata derecha golpeaba el segundo cajón cerrado de la cómoda. A pesar de mi desánimo, recordé que los perros tienen algo así como un sexto sentido , Lula estaba sugiriendo que abriera el cajón, por lo que yo también descendí de la cama dirigiéndome hacia la cómoda, para abrir el cajón que Lula me indicaba. Hacía muchísimo tiempo que no lo hacía. Yo lo llamo el cajón de los recuerdos. 


Y ahí estaba mi diario. Le abrí. Inicié su lectura en la que se reflejaba la trayectoria de mi vida desde que tuve uso de razón hasta cumplir los 20 años. Mis experiencias de juventud, mis estudios, las casualidades, los viajes, las amistades, las buenas y malas compañías, mis padres, mis abuelos, todo eso que conforma tu destino., y que no siempre es el que uno hubiera deseado tener. Pero eso es lo que hay. Todo sucede porque así tiene que suceder. No nos queda otra. La vida nos lleva por donde ella quiere, por más que nosotros queramos impedirlo. 


Yo me tranquilicé. Regresé a la cama, todavía con el diario abierto, sosteniéndolo entre mis manos. Lula de un salto se tumbó a mi lado. Ella me miraba fijamente. Yo la miraba a ella mientras que unas preguntas se estaban forjando en mi pensamiento. ¿ Sería que ya había iniciado ese proceso de hacerme mayor; esa transformación de la que hablaba mi padre la cual sucede a una determinada edad, siendo consciente de que tu futuro se va acortando, iniciándose un litigio entre el tiempo de duración de la existencia terrenal y uno mismo, y de repente en tu mente regresan , se despiertan los recuerdos?.


Lula, ¿a ti que te parece?. ¿ Crees tú que ya me ha llegado esa edad de la que mi padre me puso sobre aviso? Si piensas que sí,  ladra una vez; si por el contrario es un no, ladra todas las veces que desees. ¿ Me has entendido?, le pregunté a mi perrita como si ella fuera un ser humano.


Y ese ser vivo, al que tanto quiero , comenzó a mover su cola, de izquierda a derecha; e inició una serie de ladridos con una intensidad a modo de aullido. Interpreté rápidamente, el significado de la reacción de mi Lula. ¡ La vida continúa!. ¡ Todo tiene su tiempo!


Tras conseguir que Lula cesara con sus ladridos, confieso que no fue una tarea sencilla,  devolví mi diario al cajón de los recuerdos. A continuación, me dirigí hacia la cocina. Abrí la puerta del frigorífico y elegí una botella de champán. Inicié la acción de descorchar la botella. Lula ya se había acercado a mí. Por fin conseguí que el corcho diera paso libre al líquido espumoso. Y me sucedió algo que todavía no se muy bien como explicar. Fue al dar el primer trago de la botella. Sentí una sensación insospechada y a la vez algo divertida. Supongo que  el ácido de las uvas rojas tuvo la culpa,  el efecto producido por los compuestos bioactivos en mis neuronas , en esos momentos bastante confundidas, me hicieron sentirme muy bien.. Después de beber todo el contenido de la botella, dirigí mis pasos hacia el salón. Me tumbé sobre la alfombra tupida, traída de uno de mis viajes a Japón. Todo giraba a mi alrededor. Antes de que el sopor producido por el champán se apoderara de mi conciencia, me prometí , no volver a echar la vista atrás.


 ¡ Para qué! . Al fin y al cabo nuestro presente es el resultado de nuestro pasado, un pasado que nos marca. Un pasado al cual nosotros mismos vamos poniendo marcapáginas, como si de un libro se tratara. Mientras , abrazado a Lula, me dejé sumergir en el entramado de las lanas , tejidas por manos expertas artesanas, y disfruté del campo bordado  con la multitud de las flores exuberantes de los  nenúfares; olvidándome para siempre el echar la vista atrás. 

Fin

Derechos de autor: Berta Martín de la Parte

Nota: este relato me lo sugirió la convocatoria juevera para hoy 29.07.2021, cuyo lema es Alter Ego. Organizado por Neogéminis. Como yo he sobrepasado con creces la cantidad de palabras, no incluyo el relato dentro de la convocatoria. En cualquier caso si deseáis leer a  los participantes os dejo el link. Lista de participantes



martes, 6 de julio de 2021

¡ El Olvido !

 


Imagen: Diversidad Literaria ©

Queridos amigos, de nuevo he sido seleccionada, en una antología poética “ Versos en el Aire -XI-  , organizada por la editorial Diversidad Literaria.

En esta ocasión el libro incluye uno de mis poemas. Y deseo compartirlo con vosotros.

Es una satisfacción poder verte a modo de palabras en tinta impresa. Porque lo que escribimos forma parte de nosotros, de nuestra esencia, algo muy íntimo.

El poema se titula:

El Olvido

De serena quietud,
y paciencia,
se alimenta el recuerdo.
No espera nada,
no piensa en el mañana,
sencillamente 
permanece detenido.
Procurando con silencios,
cada uno de los gestos,
ocultarlos en el olvido.


Nota: Los meses de Julio y Agosto no voy a estar muy activa en Internet. Por lo que os deseo a tod@s un feliz verano. Y por supuesto no dejéis de imaginar ( No sé quien lo dijo pero lo comparto: El que no inventa no vive.) Vivamos.



jueves, 24 de junio de 2021

El Talismán


Imagen/ Internet

El Talismán


A pesar de la cantidad de modelos de sujetadores que hay en el mercado, muchas mujeres tienen problemas para encontrar uno que se adapte a sus  eróticas protuberancias. 

En eso estaba Karol,  probándose un modelo tras otro; intentando que las copas se la adaptaran  a sus pechos, como si fueran dos guantes confeccionados de hilos de la mejor seda , esa fibra natural , producida  por  esos insectos que conocemos, como gusanos de la seda. 

Ella siempre se preguntaba ,porqué no se les había dado el nombre de gusanos de la China.

Por que ¡ vamos a ver! ¿no son esos bichitos originarios de ese país lejano que es  China?.

Karol, una mujer  joven, pero físicamente “ tan poquita cosa” ,de pequeña estatura, con unos ojos demasiado pequeños y boca de labios finos exentos de sensualidad, había descubierto su gran potencial hacía poco tiempo. 

Lo descubrió una noche loca,  un viernes., a eso de las dos de la madrugada , finalizada una fiesta  organizada por la más guapa de la Facultad. Karol se encontraba al lado de “la barra del bar , sola, aburrida , pero no le quedaba otro remedio que esperar a que su amiga Myriam despertara de su letargo regado por el alcohol , para que la llevara de regreso a su piso. Casi todos los asistentes se encontraban ,  a esas horas , en tal estado de embriaguez ,los  cuerpos dormían por todos los rincones de la casa . 


Todo sucedió inesperadamente. Robert uno de los compañeros de piso , se dirigió hacia ella. Su cuerpo tambaleándose,  pero  todavía con la mente no del todo bloqueada. Ya a la altura de Karol , Robert extendió sus brazos y con las dos manos tomó , abarcó los pechos de ella, como si fueran dos tazones de leche sujetándolos  como un desesperado. .  , No fue un acto de  abuso sexual, ni de una reacción machista, simplemente inició un monólogo con la mirada puesta fijamente en los bordes del sujetador negro que sobresalían , rebeldes y provocativos., de la escotada blusa que Karol vestía.  Entonces Robert inició , algo así como una declaración de Amor.

- Sabes Karol, comenzó Robert a decir: 

Tus pechos son como la escritura. Si las letras del abecedario y los signos de puntuación se escriben en el orden correcto, entonces el resultado será un hermoso cuento, una impactante prosa poética o,  todavía mejor, un maravilloso poema. Tú no cumples la pauta de mujer guapa; pero tus pechos parecen esculpidos con  cinceles de laureles. Tus dos tributos son como perlas esperando ser acariciadas por espumas del mar. Dos remansos de paz en donde poder acurrucarse ,mientras las luces de las estrellas se reflejan en ellos. Te amo desde hace mucho tiempo. ¡ Tú  eres la mujer de mi vida!

 ¡Tú eres la escritura perfecta! 

Karol no daba crédito a lo que estaba escuchando. Tenía que reconocer que disfrutaba con la situación; ni siquiera se le vino a la mente la idea de retirar las manos del intruso que se aferraban a sus encantos. 

Joder!  Si no lo veo no lo creo. ! -  exclamó.

Robert desde que se sumó al grupo del piso,  siempre se había comportado como un niñato .Y ahora, seguramente influenciado por los efluvios alcohólicos, se la estaba declarando,  adorando sus pechos. Karol alucinaba en colores. 

Pasados unos minutos, Karol supo  que tardaría  mucho tiempo en olvidarlos, le dio un sopapo sobre la mejilla derecha, en la que ya asomaban los primeros inicios de una barba con pelos entre color negro y blanco. Las manos de Robert como consecuencia del impacto se separaron inmediatamente de los pechos, esos que le habían hechizado.

A partir de ese momento, Karol lo tuvo muy claro. Su secreto son sus pechos. Exuberantes, sin llegar a la ordinariez, a la altura ideal, proporcional a su estatura. Retando a las leyes de la gravedad. Ellos eran su talismán. ..Se dirigió a recoger su bolso de mano. Lo encontró sobre uno de los sillones tapizados con piel de color rojo del salón. Buscó su teléfono móvil.

- Sí, necesito un servicio de taxis. Le envío las coordenadas de la dirección por el móvil.¿  Lo ha recibido ?...Vale. ¿ Tardará un cuarto de hora  en llegar ? , de acuerdo. Estaré esperando a la entrada de la finca. 

Karol, salió al exterior. Esa noche veraniega, olía a jazmines. Esa noche la luna sonreía pizpireta apoyada sobre una nube en forma de boca.  Esa noche era su noche. Esa noche era la reina de la fiesta. Esa noche supo que al llegar a casa, ya en su habitación , escribiría,  iniciaría la escritura de un nuevo relato. Un relato lleno de palabras con las que vestiría su experiencia nocturna. Por fin había descubierto su talismán. A lo lejos vislumbró dos puntos de luz. El taxi se acercaba. Karol esbozó una gran sonrisa. Bajó la cabeza levemente y observó sus pechos. Alzó sus manos colocándolas bajo ellos. Los sopesó acompañando el movimiento con una ligera y sensual caricia.  Y contoneando sus caderas caminó , dirigiéndose a comerse el mundo.

Fin

Texto para la convocatoria juevera 24.Junio.2021 organizada por Molí

Derechos de autor: Berta Martín de la Parte ©



jueves, 17 de junio de 2021

¡ Pétalos robados !

 


Fotografía cedida por el Ayuntamiento de Urueña ( España)



Me pregunto si por la noche llovieron besos perdidos; porque hoy han amanecido los  trigales regados por multitud de amapolas. Es tan hermosa la composición que me lanzaría a dar un  beso a cada una de ellas.

Lucen rojas cual carmín femenino, provocativas, con un sensual balanceo al ritmo de la brisa, parece que el aire anhela abrazarlas, acariciarlas, protegerlas.

Si pudiera contaros a todas, una por una, la cantidad final sería igual a la de tantos besos que todavía nos quedan por dar.

Amapola, lindísima amapola; proclama una romántica canción en la que los versos se convierten en melodía para animar, arrullar a los enamorados.

Miro al frente, y luego a la derecha. 

Después, atrás y a la izquierda. 

Estamos solos, yo y las amapolas. 

Sonrío y robo uno de tantos besos.

 Me alejo, no sin antes haber echado la vista atrás.

 Nadie nota mi acción; 

¡ sólo tú al acariciar tu rostro de cielo, con los pétalos robados!

¡ Hoy todo el campo me ha sabido a beso.!

---------------------------------Dedicado a Maripaz Brugos -----y ...a  Urueña uno de los pueblos más bonitos de España , que me dió permiso para copiar la fotografía , la cual me inspiró esta prosa poética. ------------------------------------

© Berta Martín de la Parte




jueves, 10 de junio de 2021

¡ Por un beso de tu boca!



 ¡ Por un beso de tu boca!

Si había algo que odiaba más que nada  mi padre era que yo y mis hermanos fumásemos en casa. Lo teníamos terminantemente prohibido. Él insistía,  nos argumentaba,  que si nos  apetecía jorobar nuestros pulmones, allá nosotros pero no entre las cuatro paredes de la vivienda.

Han transcurrido unas cuantas décadas desde mi bautismo envuelta en aromas de nicotina. Yo inicié mi andadura en esto de fumar a los 16 años y desde entonces hasta el día de hoy ,  Siempre he sabido, he sido consciente del peligro que supone para mi salud el ser fumadora activa; ahora bien,  si yo no hubiera adoptado esa costumbre, estoy segura que nunca hubiera experimentado la mayor de las sensaciones eróticas que a mis diecinueve años disfruté. 

Yo era asidua clienta de la cafetería “ The croissant” muy conocida en la ciudad, en donde nos reuníamos las pandillas a charlar de nuestras cosas. De como nos iba la relación con nuestros padres; de la actividad en la universidad, de los proyectos de futuro cuando finalizáramos los estudios. Y por supuesto algo muy importante, los planes para las nuevas fiestas a celebrar el próximo fin de semana.

Un miércoles aprovechando que no tenía  clases en la universidad, decidí ir a tomar un par de tapas a la cafetería  . Era una hora un poco intempestiva, las once de la mañana , los clientes habituales para el desayuno habían abandonado el local,  y para los próximos,  los que se acercan a la hora de la comida, era demasiado pronto. 

Entré en el local, y saludando a Dieter el camarero le pedí un café con leche y un sándwich de jamón y queso , mientras dirigía mis pasos al fondo del local . Me fijé que en la esquina derecha se encontraba sentado un hombre de edad madura, para mí desconocido, pero de una belleza que me impactó. En ese momento sentí que todas mis hormonas daban un salto mortal, y necesité coraje para intentar disimularlo. Por mi parte me dirigí al lado opuesto en donde el desconocido tomaba una jarra de cerveza.  De alguna manera yo traté de evitarlo. Dieter el camarero se acercó trayendo el café, momento que aproveché para preguntarle si conocía al hombre , para mi desconocido. Me respondió que él nunca le había visto por la cafetería. Él no tenía ni idea de quién podía ser.

Me entraron ganas de fumar un cigarrillo, por lo que después de sacar la cajetilla del bolso de mano y ya con un pitillo en la boca y apunto de encenderlo con mi mechero, escuche una voz :

  ¿Fuego?

Allí estaba él, acercándose a mí, con un encendedor marca  Dupont que por el brillo parecía de oro. Nos separaba una columna de madera envejecida por los años, pero entre el hueco que dejaba la columna y la pared y yo con mi cigarrillo en la boca y él con otro en la suya, colocando el encendedor entre los dos cigarrillos se inició una silenciosa  conversación entre nosotros. 

A mi no me importaba su atuendo, de camisa blanca y corbata de color azul marino, ni su chaqueta americana que le daba un aspecto demasiado formal. Me fascinó su mirada  profunda, en como me miraba con  los ojos irisados en verdes de mar. Con sus cejas de Adonis delineadas por el compás de la perfección . Labios finos perfilados de deseos por los que yo me volvería su esclava. . ¡ Y su fragancia!  ¡Su olor a hombre, con el suplía la ausencia de palabras!

No sé de donde saque fuerzas, le miraba, con ojos lascivos, le confesé silenciosamente  que le deseaba. Con un gesto decidido apoyé mi mano derecha sobre la suya, sintiendo inmediatamente la conexión erótica entre ambos. Y le pedí - muda- que me escalara la espalda con sus dedos de pétalos de rosas, hasta llegar a mis pechos humedeciendo mis sentidos; oliéndonos, fundiéndonos,  aspirando nuestros alientos de nirvana, de todo y nada. Sin poder evitarlo pronuncié en voz alta  :

¡ Por un beso de tu boca , mi vida te daría!

Y él , me respondió:

¡ Yo no te daré  solo un beso , si tú lo deseas te daré un millón de ellos. 

Dejamos que los cigarrillos se consumieran, ahora había prendido entre nosotros otra clase de fuego. Separamos nuestras manos, abandonamos la cafetería y nos perdimos por las calles irradiando luz con resplandores de locuras, que estallaban como invisibles delirios eróticos. 

Fin.

Derechos reservados :Berta Martín de la Parte.

Imagen: Internet.

Relato para la convocatoria juevera  organizado por Neogeminis .




jueves, 3 de junio de 2021

El bien y el mal.

 

¿ El árbol del bien y el mal?
Imagen derechos reservados Berta Martín de la Parte.





El bien y el mal.

 ¿ Qué malos vientos se mecieron contigo?

¿ De qué culpas te acusaron las brujas del bosque de Odín?

¿ Qué males lucías , colgados, en tus ramas 

que ahora deslucen la composición, 

ramas secas,  oscuras, muertas ?

¿ De qué fuisteis culpables ?

¿Con que derecho te convirtieron casi en un desecho?

¡ Esas fuerzas que lo permitieron , ellas son las malvadas!

Te vi , te encontré en mi camino. y

me dieron ganas de llorar.

¿Eres tú un descendiente 

de Abel y Caín?

Nota: Dicen que el bien no existe sin el mal y viceversa , ¿ Quién decide lo uno o lo otro? 


Derechos reservados: Berta Martín de la Parte








martes, 25 de mayo de 2021

La visita inoportuna.

 

La visita inoportuna. 
Autor/Pintor : Eduardo Zamacois y Zabala.

Tiene narices la cosa, con el frío que estoy pasando, desnuda, que ya no sé como conseguir hacer entrar en calor mis pies. Al menos he encontrado la posición adecuada para el pie izquierdo, protegiendo su empeine gracias al calor de mi pierna derecha. Tiritando como si me hubiera dado el "baile  de San Vito"

Porque yo no soy una estatua de mármol, como la del querubín colocado en la repisa de algo que parece una mesa estilo Luis XV. ¡Yo soy de carne y hueso!.

El meticón me está fastidiando mi plan . Parece ser el casero, le veo queriendo traspasar el quicio de la puerta, haciendo el paripé; queriendo aparentar dar un mensaje a Eduardo el pintor, cuando en realidad lo que hace ( lo veo por el rabillo del ojo izquierdo) es echarme una miradas lascivas, ¡ qué asco me da! ... A este paso se me van a congelar los vellos de mi Monte de Venus...

Pues eso, espero que el pintor le dé rápidamente “puerta”...Por que os confieso, que todo esto me lo he buscado yo, y¡  me da una rabia...! Yo , simplemente , quería venir aquí, posar para el pintor , camelarlo un poquito, y hacerme famosa para la posteridad…Me compré los zapatos con un toque en color rojo pasión, el vestido de brocado me lo prestó mi mejor amiga, la madame del local de alterne " Disfruta" que no para de ganar dinero haciendo de alcahueta entre los pintores de medio pincel, y las mujeres de buen ver ¿ Y que he conseguido?, no mucho la verdad...Hacer un posado  como Dios me trajo al mundo , y con un futuro más oscuro que la buhardilla con funciones de taller de pintura de Eduardo . ¡ Digo yo que a quien le va a interesar la imagen de mis posaderas !, a nadie, ¡ con el rostro tan bonito que yo tengo…!

- Perdón lector, ¿Qué es lo que ha dicho?
- Sus posaderas le interesan y mucho al meticón,  ése , que la mira a usted con lascivia. 
- Lector , ¡ no se meta usted en mis asuntos!
- Hay que fastidiarse. ¡ Eduardo por favor, cierra la puerta! 

Final.

Derechos de autor: Berta Martín de la Parte.

Relato corto para la convocatoria juevera organizada por Myriam para el 27 de Mayo 2021







miércoles, 12 de mayo de 2021

¡ Volemos hacia nuestra madrugada!

 


Adele  había dormido a ratos, a trompicones, a golpe de segundero, con ese machacón e insufrible  Tic- tac , aunque , muy necesario para no perder la realidad, la noción del tiempo. Por que a ella no la importaba tener que utilizar esas gafas con lentes de aumento, ni observar en el peine los pelos canosos que se desprendían de su cuero cabelludo; simplemente ella estaba, se sentía, padecía de soledad , 

Era tan marcado su estado anímico, que hace una semana inició , un diálogo permanente consigo misma , y con sus nuevos y recién descubiertos compañeros de su soledad:

Por el día conversaba animadamente con  los dibujos del papel pintado que cubrían las paredes.

Por las noches era conectar el interruptor de la lámpara , para que inmediatamente surgieran efectos mágicos y maravillosos.en forma de sombras chinescas , un efecto de reflexión de la luz sobre la lámpara de cristales de Murano colgada en el techo del salón quedándose Adele  ensimismada contemplando el espectáculo e iniciando una conversación trascendental con el silencio . 

A cada uno de los símbolos, figuras, motivos florales, les había dado un nombre. Aprendió a compartir con ellos sus recuerdos, que últimamente estaban brutalmente abrazados a  su razón. Llevaba tantísimo tiempo aislada que para ella , aunque lo añoraba, no se atrevía a atravesar el quicio de la puerta de entrada, que la separaba de la soledad elegida  a la soledad impuesta por  las circunstancias pandémicas.

En los ratos de mayor desconsuelo, que eran muchos,  también los pasaba contemplando los cuadros que colgaban de las paredes empapeladas, hasta llegar al punto de introducirse en ellos; iniciando un viaje a través de las verdes campiñas francesas con olor del aroma de lavanda; recorría las playas de blancas arenas a la hora en el que color del cielo era multicolor mientras cabalgaba a lomos de un corcel blanco de raza árabe. 

Últimamente Adele  abrumada por tantos recuerdos, no lograba despegarse ,especialmente de uno de ellos: del abrazo tejido  con palabras, y de los besos, que dejaron sus huellas impregnadas en su piel,  con aromas hechos de deseos, en un tiempo que pareció detenerse y que nunca desaparecería. Abrazos y besos de su primer amor, un guapo mozo. De nombre Louis. Adele con la mirada fija le ve a diario: él luce  con todo el esplendor de la juventud, junto a ella…, .el instante parecía haberse detenido en la imagen enmarcada en un marco de oro forjado por los años, meses, días, minutos y segundos.  Al fondo,  detrás de ellos , una gaviota surcaba el espacio de un cielo azul, libre, con sus alas desplegadas con las plumas brillantes impregnadas por los rayos del Sol de la madrugada. 

Hoy Adele  ha escuchado en las noticias de la radio, que a partir de mañana, las medidas restrictivas de la pandemia desaparecerán..La gente podrá salir a la calle sin restricciones, pararse a ver los escaparates engalanados con los nuevos modelos para el próximo verano Tomar el aperitivo en las terrazas de los bares; sonreír  sin que  las sonrisas queden atrapadas  detrás de una máscara. Decían en la radio que ha nacido un nuevo síndrome , le denominan El síndrome de la Cabaña..

A ella,  todo eso la sonó a lenguaje extranjero; pero curiosamente las nuevas noticias han provocado en ella  tal estado de ansiedad, que ha tomado una decisión..̈ Está muy cansada, muy harta; en realidad y aunque parezca una paradoja, ella ya no siente la necesidad de retornar al conglomerado social… No le quedan fuerzas ni ganas…

 Quiere desaparecer, integrarse del todo en el entorno de las paredes que la rodean , fusionarse  con el decorado para siempre ,  pero en especial desea regresar al lado de su primer Amor. 

Aquél, su Louis, al que no volvió a ver después de que emigrara hacia Holanda. Él se fué ofreciéndole muchas promesas; ella se quedó enganchada al gesto de despedida, acompañándolo durante largo tiempo en sus andanzas con letras ,de lejanos puntos y comas, hasta que un día ella decidió abandonar el vagón de las ilusiones, apeándose en una de las estaciones que su Louis  había pisado, perdiéndose Adele  en un laberinto de andenes y desesperanzas.

Ha llegado el momento...Adele recostada en el sillón,  cierra los párpados, se relaja , quedándose a la espera...  Con los últimos Tic-tacs lo oye, lo escucha... Es música de discoteca...Ya puede oler los efluvios  de las bebidas....Le ve acercarse atravesando la cortina espesa del humo de los cigarrillos,  rodeado de un halo de pasión...Se acerca , ambos sonríen, se besan, se tocan, se huelen, se sienten…

- ¡ Hola mi vida!

- ¡Hola mi amor!

- ¿Nos vamos?

- ¡ Sí, a donde tú quieras!

- Subamos a la gaviota , lleva demasiado tiempo esperándonos , con sus alas desplegadas, cubiertas de plumas brillantes , con pinceladas doradas  de los rayos del Sol de esta madrugada,  ¡QUERIDA, VOLEMOS HACIA NUESTRA MADRUGADA.!

Final

Derechos reservados: Berta Martín de la Parte.

Imagen: Pinterest.

12/05/2021

Relato para la convocatoria juevera 13/05/2021, " El síndrome de la Cabaña",  propuesta por Neogeminis



jueves, 29 de abril de 2021

La curiosidad del silencio.

 



El silencio interior inundó el vacío entorno, e inició la escucha, ansioso , analizando el sueño profundo.  Se mantuvo atento a cualquier movimiento, cualquier gesto imperceptible para el ojo humano, escrutando la oscuridad que se había impuesto a la luz. Observó los movimientos oculares, debajo de los párpados de Sigrid que  continuaban casi inmóviles; viendo como su pecho ascendía y descendía al ritmo de la respiración acompasada . Son las 3 de la madrugada. La campana de la iglesia  replica tres veces y , un búho , atento también al sonido del silencio, se despereza de su duermevela.

El silencio, curioso,  iba en busca de un poema.  Rebuscó en los recovecos de Sigrid, esos en donde se ocultan las Musas; las dueñas de la Inspiración. Los pliegues del Alma en que las letras del abecedario y los signos de puntuación adquieren otro significado, alborotándose y rebelándose.  


De repente un rayo de luna se posó sobre el pecho de Sigrid y, la luz dominó de nuevo la oscuridad, iniciándose la conjunción entre la mente y su Musa particular.


La curiosidad del silencio se vio recompensada; todo fue mágico, casi etéreo y, finalmente el silencio descubrió un nuevo poema. 

                                                        

Nota: ¡ Qué seríamos , en la busca de nueva inspiración, sin la curiosidad de los silencios !.

Fin


Derechos reservados .Berta Martín de la Parte.

Imagen: Pinterest.


Relato para la convocatoria juevera 29/04/2021 propuesta por MOLÍ DEL CANYER





domingo, 18 de abril de 2021

Inspiraciones Nocturnas VIII

 




Querid@s amig@s el pasado mes de Marzo 2021, fue seleccionado , entre otros, mi microrrelato "Luz Inventada" y publicado en el libro Inspiraciones Nocturnas VIII. Un libro en el que se recopilan los más de 600 microrrelatos seleccionados entre los más de 1000 microrrelatos presentados al concurso. 
El concurso y la publicación/ venta del libro corre a cargo de la editorial Diversidad Literaria.

El microrrelato enviado por mi; cito su texto:
El espejo, con marco plateado de estilo rococó, reflejó una imagen virtual, un ser extraño, no se reconoció. Gesticuló mil veces . Cerró los ojos, parpadeó y jugó con los halos de luz de la luna llena. Entreabrió la boca, estiró los labios, ¡ sin sonrisa!  Alzó la cabeza, estiró el cuello; movimientos inútiles. Derrotada, se alejó, rechazó el espejo y volvió a su disfraz, el que la protege, a su luz inventada.

Nota: Ya conocéis mi relato publicado el pasado 17 de febrero 2021, Luz inventada. El microrrelato es parte del texto, con alguna modificación. 

Un abrazo para tod@s. 

Derechos reservados: Berta Martín de la Parte.




sábado, 20 de marzo de 2021

Primavera 2021

 



Hoy amaneció soleado, la claridad inunda la mañana, en esta primera mañana de la nueva Primavera. A lo lejos se ve, allá en la montaña, un manto de  niebla protegiendo los pastos , y arboledas. El aire trae sonidos de tintineos de sonrisas, y de las últimas campanillas de invierno; son como notas musicales producidas también por el alegre despertar de los primeros brotes florales exquisitos y perfectos de los castaños . Mientras que, los almendros ya casi todos en flor  dan un  toque de color delicado, sutil, aromático a toda la composición.


Hoy he decidido vestirme con un vestido largo de flores. El día lo merece. Un ropaje que me proteja de posibles malos augurios. Por supuesto un vestido de estilo palabra de honor. Dejando mis hombros al descubierto, para que el aroma del viento los cubra , los perfume, y mi piel se convierta en tacto de terciopelo. Permitiré a mi amado acariciarme. Le pediré muchos besos, de todas las clases. Besos tiernos. Besos amorosos. Besos de afecto incondicional. Besos apasionados.  Besos lujuriosos. Para terminar con besos llenos de felicidad. 


Hoy recibo la nueva primavera y te digo Amor y, tú sonríes. Te digo que te quiero y tú sonríes. Hoy es el momento adecuado para decirte que tú eres mi vida. Me susurras al oído provocando deseos. Nos miramos a los ojos , y sintiendo nuestros ritmos,   simplemente, hablamos  en silencio el lenguaje del Amor. 


© Berta Martín de la Parte 

Imagen/ Pinterest






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