¡ No hay tiempo, no tenemos mucho tiempo, démonos prisa.!.
Diana se desvistió y abrió el grifo de la bañera, dejando correr el agua caliente, hasta la mitad de su capacidad. Como sonido de fondo, hasta el cuarto de baño llegaban los sonidos de la música , su canción preferida “Para que no me olvides”
Se introdujo en el agua, cerró los ojos y rememoró abrazos y besos. Sin querer, las lágrimas iniciaron un viaje por los surcos de su piel, las dejó deslizarse , y les recordó. Echó la vista atrás y les sintió, allí muy dentro de su ser; a cada uno,
Sumergió su cabeza en el agua y les vio:
Asustados, a la llegada, en la entrada del edificio. Con los ojos abiertos casi saliéndose de sus órbitas, suplicando ayuda con sus gestos. Como en un sueño Diana se sintió impotente. Recordaba que el color de piel de los recién llegados era de una tonalidad azulada, y permanecían con las bocas abiertas implorando bocanadas de aire.
De pronto, Diana entró en un estado semicatatónico. Entró en el sueño de los sueños. Y gritó , un grito silenciado por el agua. Un grito silencioso. Como el de aquellos a los que se les va el último aliento de vida , sin que los que están a su alrededor les puedan ayudar, sin que les escuchen sus gritos silenciosos.
Los pulmones de Diana estaban a punto de estallar, se estaba ahogando. Bruscamente despertó de su sueño de los sueños , a tiempo de rescatar su cabeza del agua.
Dio una gran bocanada, disfrutando, aspirando el aire convertido en partículas microscópicas acuosas, del cuarto de baño. Salió de la bañera, se frotó el cuerpo con la toalla, con energía. Liberó el vaho del espejo y vio reflejado su rostro. Enrollando una toalla en los cabellos todavía húmedos se dirigió hacia el dormitorio. Tenía que tratar de dormir, su cuerpo y mente necesitaban descansar. Conectó el despertador y dejándose arropar por la sábana, su último pensamiento antes de que los brazos de Morfeo la sedujeran fue:
"Mañana tengo que madrugar , como siempre; no puedo dejar a mis compañeros solos en el hospital".
Relato dedicado a todos los profesionales de enfermería y en especial a los enfermos, que se les van de las manos, sin poder ayudarles.
Fin.
Relato para la convocatoria juevera del 11 de Febrero 2021 Neogeminis


