| Imagen: © Berta Martín de la Parte |
Me lanzaste un beso de enamorado,
allí,
en aquella estación de trenes ,
parado en el andén de las despedidas.
¡ Oh, dichoso atrevimiento!
Tú , un viajero desconocido,
a mí, una simple extraña.
Y le sentí,
pegando tus labios
de fuego,
a los míos.
Introduciendo tu lengua,
regada
con los efluvios
de la fuerza de la insolencia.
Recalando a mi puerto,
humedecido,
perdiendo el aliento,
entre tus ímpetus.
Saboreándonos juntos
,con las papilas gustativas,
descubriendo ,
nuevas texturas de sabores.
fusionados,
en ese mágico momento,
Un beso de piel de melocotón,
apasionado, amoroso ,delicado,
¡ tan sabroso!
¡Todo fue tan pasajero,
tan efímero.!
Hace tiempo que tu rostro se desdibujó de mis recuerdos,
yo ya no te veo,
te has convertido en algo etéreo.
Pero todavía me turba
el roce de tu beso,
aquí,
sentada en el asiento,
de mi último tren.
© Berta Martín de la Parte.