lunes, 28 de abril de 2025

! El peso de las alas !

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El peso de las alas"

Me quedo porque me puedo ir cuando quiera. Lo repito como un conjuro, como una certeza que me resguarda de la jaula invisible que este lugar insiste en ser.

Afuera, el viento muerde las copas de los árboles, juega con las hojas secas y dibuja caminos de polvo en el aire. Adentro, el tiempo es un estanque, una sombra que se alarga sin moverse. Pero no me asfixia. No del todo.

Él está sentado junto a la ventana, con la misma postura con la que lo vi hace un año, hace un siglo, hace un instante. No habla, pero sus ojos me preguntan si hoy será el día en que mi sombra desaparezca de esta casa.

—¿Quieres té? —pregunto, como si ese fuera el hilo que mantiene en pie la estructura.

Asiente. Yo me levanto y dejo que el agua hierva con la paciencia de quien no teme la espera. Afuera, el viento cambia de dirección. Adentro, las paredes me observan con la indulgencia de quien sabe un secreto.

Puedo irme cuando quiera.

Esa certeza es lo único que evita que me disuelva entre estas paredes, que me vuelva uno con los muebles gastados, con el eco de los pasos en el pasillo. Porque la libertad no siempre es huir. A veces, la libertad es saber que podrías huir y elegir quedarte.

Cuando vuelvo con las tazas humeantes, su voz rompe la quietud:

—Hoy soñé que volabas.

Lo miro, esperando más.

—No tenías alas, pero volabas.

Sonrío, porque no necesito alas. Tengo la llave en mi bolsillo, el aire en mis pulmones, el viento que espera allá afuera. Tengo la certeza de que el mundo sigue existiendo más allá de esta casa, de que los caminos aún llevan a otros lugares.

Y sin embargo, me quedo.

No por miedo. No por costumbre. No porque el amor me ate a su sombra, ni porque la historia que compartimos me encadene a esta quietud. Me quedo porque en la posibilidad de irme encuentro mi libertad. Porque mi voluntad pesa más que cualquier puerta cerrada, más que cualquier murmullo del pasado.

Él sopla la superficie del té, observa el líquido temblar bajo su aliento. No me pide que me quede ni que me vaya. Sabe, como yo, que no hay barrotes más fuertes que los que uno mismo elige.

El viento empuja las ventanas. El día se pliega sobre sí mismo. Y en el fondo de mi pecho, una certeza: si un día me voy, será porque quiero. Pero hoy, hoy elijo quedarme.

Final.

© Berta Martín de la Parte.

Saludos para todos, seamos felices.



lunes, 7 de abril de 2025

¡ Por el alma de Dulcinea!

 

Imagen © Berta Martín de la Parte


¡ Por el alma de Dulcinea!

Era una noche tranquila del 2025, y en una de las salas de una antigua biblioteca que pocos recordaban, sucedió algo extraño. 
No era una biblioteca cualquiera , era un escondite de libros antiguos, de esos que llevaban siglos esperando a que alguien los abriera. Las estanterías, que estaban cubiertas de polvo y eran de madera oscura, crujían como si quisieran hablar, lo que generaba una atmósfera misteriosa y cargada de historia en el espacio.
 Algunas tenían letras doradas talladas a mano, otras mostraban cicatrices del tiempo, con marcas de dedos que alguna vez acariciaron sus estantes . Allí descansaban ediciones raras, primeras publicaciones, y volúmenes que ya nadie imprime.

Entre los pasillos, bajo la tenue luz amarilla de unas lámparas colgantes que parecían suspendidas en el pasado, se encontraban dos colosos de la literatura: Miguel de Cervantes y León Tolstói, cada uno representado por sus obras más icónicas. Sus libros no deberían haberse tocado, pero alguien, quizás por descuido o curiosidad, los había colocado juntos.

Cervantes y Tolstói habían sido puestos juntos en el mismo estante, Más aún, " Don Quijote de la Mancha" descansaba justo al lado de " Anna Karenina".

Fue entonces cuando ocurrió algo inesperado:

Las páginas comenzaron a moverse, susurrando como hojas agitadas por el viento. De pronto, una sombra emergió del tomo de Cervantes. Era él, don Quijote de la Mancha, con su armadura desgastada y su fiel lanza en mano. A su lado, aparecía Sancho Panza, su inseparable escudero, frotándose los ojos como si despertara de un sueño profundo.

—¡Por el alma de Dulcinea!— exclamó don Quijote, observando su alrededor—. Sancho, ¿Qué
clase de encantamiento es este? No reconozco este paraje ni veo a nuestros enemigos los gigantes.

Sancho, rascándose la cabeza, replicó:

—Señor, me temo que hemos sido trasladados a un lugar fuera de nuestro tiempo. Y mire usted, que esos libros no parecen molinos.

Antes de que don Quijote pudiera responder, un movimiento en el libro contiguo los interrumpió.

Desde las páginas de "Anna Karenina", surgió una figura femenina de elegancia innegable. Llevaba un vestido negro largo, de esos que caen con la elegancia de otros siglos, con bordados que brillaban apenas bajo la luz tenue. Era el tipo de prenda que hablaba de bailes en salones dorados y paseos por calles nevadas de San Petersburgo. Su rostro, hermoso y sereno, estaba marcado por una tristeza profunda, como si cargara con un amor imposible en cada mirada. Anna Karenina, con la dignidad y el dolor de quien ha amado demasiado, había cobrado vida.

—¿Dónde estoy?— preguntó ella con voz suave, mirando a su alrededor con desconcierto—. ¿Quiénes son ustedes?

Don Quijote, sin dudarlo, inclinó su cabeza y respondió:

—Dama en desgracia, no temáis. Soy don Quijote de la Mancha, caballero andante, protector de los oprimidos y salvador de doncellas en peligro. Decidme, ¿Qué infortunio os aqueja?

Anna esbozó una sonrisa triste y bajó la mirada.

—El amor... o la falta de él. Mi vida está escrita en tragedia, y mi destino está marcado por la fatalidad. No hay salvación para mí.

Sancho se acercó a su señor y, con el ceňo fruncido, murmuró:

Señor, esto me huele a uno de esos dramas de los que habla el cura los domingos, con mucho amor, mucha pena... y un final que no hay quien lo arregle. Yo digo que mejor nos damos la vuelta antes de que acabemos metidos en líos que no son nuestros.

Pero don Quijote no era de los que retrocedían ante la adversidad.

—¡De ningún modo!— exclamó—. No permitiré que la desesperanza os consuma, noble señora. ¡Yo os salvaré!

En ese momento, un nuevo resplandor iluminó la estancia. Entonces desde el interior de un voluminoso ejemplar de " Guerra y paz", surgió una figura imponente. Era León Tolstói, con su larga barba blanca como las nieves de su Rusia natal, y unos ojos que parecían haber visto todos los dolores del alma humana. Dio unos pasos, caminando con esa calma de quien conoce los laberintos del espíritu, y en su expresión había una mezcla de compasión y resignación, como si cargara sobre sus hombros las tragedias de cada uno de sus personajes. Se detuvo frente a Don Quijote, Sancho Panza y Anna Karenina, con la solemnidad de un sabio que no necesita levantar la voz para hacerse escuchar.

—Don Quijote, caballero noble, vuestra intención es buena, pero no podéis cambiar lo que ya está escrito— dijo con voz profunda—. Anna pertenece a su destino, al igual que vos al vuestro.

Pero el caballero no se dejó amilanar.

—¡Siempre hay esperanza!— proclamó, golpeando su lanza contra el suelo—. Mi deber es enfrentarme a los gigantes de la desesperación, ¡aunque solo sean sombras en el viento!

Tolstói sonrió con melancolía y miró a Anna con ternura.

—Quizás no podamos cambiar lo escrito, pero podemos ofrecer una pausa, un respiro. Por esta noche, Anna, ¿aceptaríais un cambio en vuestra historia? Un momento lejos de las páginas de vuestra tragedia.

_ Anna lo miró con una mezcla de sorpresa y desconcierto. Sus ojos recorrieron el lugar como quien despierta en un sueňo del que no recuerda haber entrado. No reconocía la época, ni siquiera el idioma que flotaba en el aire. Las estanterías altísimas, las lámparas eléctricas, el eco sutil del mundo moderno que supuraban las paredes...todo le era ajeno... Los ruidos que provenían del exterior... Acercándose a una de las ventanas, pudo contemplar "los coches" aparcados iluminados por las farolas, se preguntó en dónde estaban los carruajes, los abrigos pesados , el murmullo de la nieve cayendo sobre los tejados rusos.

Volvió la vista hacia don Quijote, y esa figura desgarbada, con su armadura vieja y su nobleza incorruptible, le pareció de pronto lo único cierto en aquel entorno desconocido. Su determinación la desconcertó tanto como la conmovió.

Por primera vez en mucho tiempo, sintió que quizás, solo quizás, no todo estaba perdido.

—Acepto— dijo con un suspiro.

Sancho bufó y se cruzó de brazos.

—Pues esto va a ser un lío...

Pero don Quijote sonrió, satisfecho.

—¡Entonces, partamos!— exclamó—. Esta noche, mi señora, sois libre.

Y así, bajo la luz titilante de la biblioteca, los tres personajes se alejaron juntos, mientras Tolstói y Cervantes intercambiaban una mirada cómplice, como si ya supieran que, al amanecer, todo volvería a su orden natural. Pero hasta entonces, la historia de Anna Karenina no terminaría en tragedia. Al menos, no aquella noche.

Fin

SALUDOS PARA TOD@S, inventar es también un modo de vivir!

© Berta Martín de la Parte.










lunes, 31 de marzo de 2025

" Ausencias y compañías "

 



Imagen: © Berta Martín de la Parte


Han pasado dos semanas desde que su esposo partió al extranjero para un viaje de negocios.

Ella acaba de regresar de una escapada a Estambul, un sueño largamente acariciado: perderse en sus calles, dejar que la piel se impregne con el aroma embriagador de las especias que invaden la ciudad, que se adhieren a cada rincón, a cada hendidura de las piedras antiguas.

Ahora, de vuelta en casa, aún le envuelve el eco de esos perfumes orientales. Está sola. A veces, inmensamente feliz. El silencio y el espacio le pertenecen por completo.

A veces, simplemente, no tiene  ganas de hacer nada. Cocina  para varios días, evitando la rutina diaria de cocinar. Lee, plancha, friega el suelo, limpia los cristales de las ventanas, que falta les hacia. Luego se  detiene ante la ventana del  salón. Al otro lado, una guardería. Observa cómo, a determinadas horas, madres y padres llegan a recoger a sus hijos, escucha sus voces y casi imita sus  movimientos que con el paso de los días han conformado  un ritual predecible.

Se gira y regresa al interior, al espacio real,  del piso, es como si se hubiera marchado y de repente decidiera regresar. .  Es su retaguardia y refugio, construido con paciencia y soledad, con idas y vueltas, con certezas que se desmoronan y negaciones que se imponen. Con ausencias y compañías. Con preguntas sin respuesta o, peor aún, con respuestas disfrazadas de verdades inventadas.

                    Hace un par de días se despertó antes de tiempo, cuando el reloj aún dibujaba las seis en su esfera silenciosa. Su cuerpo, ligero y descansado, se deshizo de la sábana con naturalidad y, sin pensarlo demasiado, se dejó guiar por el aroma imaginado del café. Qué dulces son esas rutinas que acarician el paladar y envuelven los sentidos en un abrazo tibio.

El sol de la madrugada se deslizaba travieso por el ventanal de la cocina, derramando su luz dorada sobre la mesa. Afuera, las buganvillas la saludaban con su estallido de lilas y morados, mientras los geranios recién florecidos danzaban al compás de la brisa matinal, celebrando el renacer de una nueva primavera.

Tal vez fue el polen suspendido en el aire, las melodías susurradas por el viento o, quién sabe, quizá la culpable fue la cafeína recorriendo su sangre. Lo cierto es que, sin el menor atisbo de arrepentimiento, sintió el deseo ardiendo bajo su piel. Un anhelo íntimo, solitario, suyo y de nadie más.

Quizás todo comenzó al ver aquel video en su móvil: una mujer de edad avanzada, con la seguridad de quien ya no teme al deseo, aferrada al micrófono del entrevistador, proclamando con una sonrisa traviesa: "¡Qué maravilla cuando una se hace mayor y descubre que es multiorgásmica!"

Se quedó mirando la pantalla un instante más, mientras una sonrisa imperceptible curvaba sus labios.


Se dirigió hacia el cuarto de baño. Todavía no le había desaparecido  ese rictus facial de recién levantada . Las ojeras, que cada día eran más visibles, le  saludaron al observarse en el espejo. Se liberó del pijama, ese que compró  en uno de sus viajes, y que es de un tejido suave y agradable, y por cierto, que cuesta mucho quitarse, porque como dice su  amiga Lidya, con el pijama y la bata es como mejor se está en casa. 


Su cerebro, siempre adelantado, planeaba, imaginaba, deseaba, sentía, vibraba, se estremecía… Y sí, había encontrado por fin ese prodigio de la tecnología moderna: el vibrador de última generación. Un invento pensado, al fin, para ellas, sin distinción de edad ni color de piel, un regalo de la ciencia al placer femenino.

Allí estaba, oculto entre la ropa íntima, en su santuario privado. ¿Dónde mejor para resguardarlo? Un lugar tan secreto y reservado como la propia vagina, esa cavidad estratégicamente diseñada desde los tiempos de la Creación. Un refugio de placer y misterio, donde el órgano masculino, en su exploración ansiosa, se adentra como un peregrino en busca de su destino. Pero no, esta concha no es de las que marcan el camino a Santiago. Es la cuna del goce y del origen de la vida, la puerta por la que los espermatozoides inician su viaje ascendente, cruzando el umbral del útero en su afán de encontrarse con el óvulo.

Entre ciencia y deseo, entre carcajada y reflexión, la conclusión era clara: el placer no debía ser un privilegio ni un tabú, sino un derecho bien merecido

¿Pero desde cuándo, en su caso, toda esa sapiencia se había traducido en realidad? Digamos que desde tiempos inmemoriales... Relación sexual—pronunciarlo en voz alta era casi como escuchar un idioma extranjero, uno que su entendimiento había dejado de hablar, al menos en su propia piel.

Por supuesto, ella no tenía  el menor interés en que un espermatozoide iniciase su travesía por esos conductos ancestrales. No estaba ya para limpiar mocos ni para acunar llantos infantiles a deshoras. Pero, vamos, una alegría de vez en cuando tampoco le hace daño a nadie.

Rodeada de las paredes azulejadas en un rosa que parecía burlarse de su momentánea indecisión, y con la persiana del baño estratégicamente bajada, tomó el vibrador con la firmeza de una mujer de la mala vida, aunque sin la necesidad de redimirse por ello. Ni falta que hacía leer las instrucciones—de todos modos, habrían sido inútiles. Todo estaba explicado en diez idiomas distintos, ninguno de ellos el suyo. El único lenguaje que entendía a la perfección era aquel que había comenzado a aprender en el vientre de su santa madre.

Lo había pedido por internet, porque, vamos a ver, no todo en la red tiene que ser perversión y decadencia, ¿no? Tardó casi dos semanas en llegar, tanto que hasta se había olvidado del asunto.

Y entonces, el día del envío, su marido regresa del trabajo con un paquete entre las manos. Un paquete coquetón, envuelto en papel decorado con corazones, flechas de amor, flores multicolores y, coronando la obra, un lazo de raso rojo pasión. Rojo pasión. Ahí debió sospechar.

Pero no, ella, en su infinita ingenuidad, vio el paquete y su mente se fue directa al romanticismo. "¡Oh, qué detalle! ¡Me ha comprado un regalo!" Ya estaba lista para lanzarse sobre él y cubrirlo de besos de pitiminí, cuando su voz, con la fría precisión de un verdugo, la sacó de su fantasía:

—¿Y esto qué es? Está a tu nombre… y el remitente pone "Made in China".

¡Madre del amor hermoso! ¡El vibrador! En ese instante, el suelo bien podría haber abierto una grieta para tragarla entera.

No es que no tenga confianza con su doble naranja (que lo de "media" siempre le ha parecido poco generoso). Podían hablar de todo, sin tapujos ni falsos pudores. Pero este pedido, este chisme en particular, que prometía orgasmos multifuncionales con solo pulsar un botón, era algo que quería probar en secreto. Primero la experimentación privada, después—según resultados—una posible confesión.

Porque, como bien dicen, las comparaciones no siempre son odiosas… pero algunas mejor hacerlas en silencio y como si aquí no hubiera pasado nada.

No sé muy bien qué le replicó. En realidad ya no lo recuerda y, francamente, ya poco importa. Seguramente inventó un argumento con la misma solidez que un castillo de naipes, pero lo cierto es que, en un arrebato de valentía, le arrebató el paquete de las manos al marido y salió disparada como un relámpago.

Atravesó el largo pasillo embaldosado, donde los colores de las baldosas parecían una versión vintage y doméstica del cubo de Rubik. Todo un desafío visual y, en ese momento, una pista de carrera hacia la salvación. Por supuesto, escondió el paquete en un lugar secreto, ese refugio que toda mujer tiene y del que nunca habla.

Pero bueno, que me enrollo .Continuó relatando los hechos:

Aquel día, el de los hechos, sujetando el vibrador con la solemnidad de quien sostiene un cáliz sagrado, inició un movimiento sensual—o al menos, así se lo imaginó—y… ¡boom! De repente, fuegos artificiales. Las neuronas desatando su alquimia secreta, la química del placer haciendo de las suyas, y ella, completamente rendida al despiporre.

Y entonces, sin pensarlo, comenzó a tararear la canción de aquella diva de antaño:

"Fumando espero al hombre que yo quiero, tras los cristales de alegres ventanales, y mientras fumo…"

Y sí, mis queridos lectores, funcionó.

 Y en replica a la señora aquella- la sabia, la iluminada, la gurú del placer maduro—que aseguraba con absoluta convicción que cuando una se va haciendo mayor, descubre que es multiorgásmica; la protagonista de este relato, se fue a grabar un video de Tik Tok;

 ¿Para qué? Sencillamente, para suscribir cada palabra.

FIN

© BERTA MARTÍN DE LA PARTE

Saludos para tod@s.



sábado, 23 de diciembre de 2023

Feliz Navidad 2023 y un Feliz Año Nuevo 2024.


Queridos amigos, os deseo a todos mucha felicidad en estas Fiestas Navideñas y por supuesto un Feliz Año 2024.
No nos olvidemos de :  Desde la cercanía , dando un abrazo, o desde la distancia, dedicarles un pensamiento a todos nuestros seres queridos con un , ¡ TE QUIERO !
¡Seamos felices!
Berta.
💟

 

viernes, 1 de diciembre de 2023

Antología de relatos- Proyecto Internacional.

 




Hola a tod@s, por fin después de mucho tiempo, me pongo en contacto con vosotr@s, para presentaros mi proyecto para el próximo año 2024.

¿Está interesado en contribuir a un proyecto internacional " Antología de "Heidelberg"?

Info:

. Te invito a escribir  un relato corto (el recuento de palabras requerido es de un máximo de 1000 palabras)---Si su inspiración requiere un cantidad mayor de palabras, no importa ,  lo importante es que usted  se sienta cómodo escribiendo. 

- Dependiendo del número de colaboradores , se aceptarían más de un relato. ( Ya se informaría a los colaboradores) 


. La palabra "Heidelberg" debe aparecer en el texto. Los temas , cualquiera. En definitiva relatos que hablen de la vida. Historias reales o ficticias. Que transcurran en la ciudad de Heidelberg ( Alemania) , o simplemente en el texto se haga referencia- mención a la palabra Heidelberg.

. Por lo demás, no hay límites. 

. La edad y la nacionalidad no son importantes.

Cualquiera puede participar, independientemente del país en el que resida.

. Aunque la publicación del libro será en el idioma alemán. no es un problema, escriba usted la historia en su lengua materna, inglés, español, italiano, etc. ...... nuestro equipo le traducirá las historias.

. Póngase en contacto con nosotros antes del 31 de diciembre del 2023.

- La fecha límite de envío de relatos : 31 de enero del 2024. 

- La fecha programada para la publicación de la obra literaria: Mayo 2024.

. Desde el primer contacto, se le añadirá a la lista de participantes e  informaremos del progreso del proyecto. 

. La información se realizará por correo electrónico, videoconferencia o reunión presencial. 

- ¿Le gustaría acompañarme en esta aventura literaria?

- Les  espero.

Abrazos cariñosos para tod@s. 

LOS BENEFICIOS DE LA VENTA , SE DESTINARÁN A UNA ASOCIACIÓN HUMANITARIA.

PUBLICACIÓN SIN ÁNIMO DE LUCRO.

LOS DERECHOS DE AUTOR  DE CADA RELATO, SERÁN PARA CADA UNO DE SUS AUTORES.  PODRÁN SER  POR ELLOS. PUBLICADOS EN OTROS MEDIOS, SIEMPRE QUE SE MENCIONE LA PARTICIPACIÓN EN LA ANTOLOGÍA QUE AQUÍ PROPONGO. 

Se pondrá a la venta , en su momento, en formato digital y físico. Podrá comprarse , o pedir, en cualquier puesto de venta en librerías y online. . 

Póngase en contacto conmigo,  y le responderé con más información.

Instagram:@berta.martindelaparte

Por correo electrónico:

altenbach2000@gmail.com


POR CIERTO, MI AGRADECIMIENTO A TODOS, QUE A PESAR DE ESTAR , YO, DURANTE UN LARGO PERÍODO SIN PASAR POR VUESTROS BLOGS, VOSOTROS CONTINUÁIS VISITANDO EL MIO. MUCHAS GRACIAS.

SEAMOS FELICES MI QUERIDA GENTE. 

jueves, 29 de junio de 2023

Feliz verano 2023.

 Queridos amigos, a pesar de no publicar últimamente en mi blog -medio año- ¡ Cómo pasa el tiempo!; , siempre os leo, y disfruto de vuestro arte. 

Hoy antes de iniciar mis vacaciones, deseo desearos un bonito y feliz verano 2023.

Os dejo uno de mis vídeos, con un par de Haikus.

Por lo demás , deciros que no os olvido, y que sois estupendos.

Continuamos en contacto. 

¡ Seamos felices! 💓💚💙💛💜





lunes, 2 de enero de 2023

2. Enero. 2023


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Entro en la cafetería, mi preferida. Hoy es el segundo día del nuevo año 2023. El lugar está  a  rebosar. Encontrar un sitio libre, no ha sido fácil, he tenido que esperar unos diez minutos, hasta que una de las mesas ha quedado libre

.

La mayoría de los clientes, en esta ocasión, son gente muy joven. Se afanan en degustar, saborear, paladear, desayunos. Los desayunos que aquí se sirven, a mi siempre se me asemejan a opíparos banquetes. Heidelberger Frühstück, Spanisches Frühstück, Italienisches Frühstück , Griechisches Frühstück…


 Por ejemplo con el “ Franzosisches Frühstück “, es imposible iniciar una dieta de adelgazamiento . Cafe con leche, zumo de naranja natural, rebanadas de pan de diferentes clases,  croissants,  mantequilla,  mermeladas de fresa, melocotón , pera, ciruela etc.; lonchas de jamón curado, cocido, comprimido, saturado, congelado o descongelado. todo un popurrí de delicateses…


Cerca de mí , aparentemente una pareja de amigas. Nos separan dos metros .Las veo de perfil. se perfilan con la pared como dos etruscas en sus mejores tiempos, , jóvenes, soñadoras, parlanchinas, se cuentan las vivencias navideñas. Ya me gustaría a mi, saber si todo lo que cuentan es verdad, o como hacemos la mayoría de las personas, adornamos nuestras vivencias con coloridas cintas de lametta , bolas nacaradas con irisaciones sorprendentemente novedosas o con guirnaldas creando un particular arco iris. De vez en cuando- continuó observando a la pareja de amigas- se relajan en la cotidianidad y manejan sus móviles. Miran, observan las pantallas, dan otro sorbo de café , engullen un trocito de jamón saturado embadurnado con mantequilla vegetal, 


Al fondo a mi izquierda, dos parejas de jovencitos, cuatro pipiolos:   dos ellas, dos ellos. Se acurrucan, se dan el piquito, se sonrojan, se aman, como solo se sabe amar con la inocencia de la juventud. Se entrelazan los dedos. Les brillan las pupilas- esto último no lo veo pero me lo imagino- les arde el corazón y la sangre corriendo por sus venas- .

 ¡ Juventud que maravillosa eres !


Que delicia, que placer estar sentada aquí con vistas a las ventanas del mundo. Ventanas aglomeradas, entre paredes, que aíslan del mundo real. 


Un nuevo año- Un nuevo día. Las guerras continúan- Los niños pasan hambre. Un anciano llora de soledad:  Tantos hijos y nadie quiere saber de él. Con lo que hizo. Con lo que trabajó. Y ahora , sólo,  como un perro abandonado.


Mientras tanto , uno de los niños que también forman parte de este decorado, se dedica a destrozar un libro . Seguro que es un regalo de Papa Noel. Casualmente un perro propiedad de uno de los clientes inicia una especie de lamento  aullando en clave de Fa . Me estremezco.


Uno de los pipiolos, me mira, me doy cuenta porque yo tambien le observo. Sudadera de color gris. Slogan : sálvese quien pueda. “ Jeder für sich”.  



Nos vemos.. Hasta la próxima.


Berta Martín de la Parte ©



sábado, 31 de diciembre de 2022

Despedida Año 2022- Bienvenida Año 2023

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Buenos días mis queridos amigos, este último día del año 2022,  se quiere despedir con retazos primaverales. A modo de despedida y de bienvenida, el termómetro ambiental marca 18 grados, y el aire huele a fin de año, con aromas de “ menudo año” hemos tenido que  soportar.


Se inició con el anuncio de que el covid 19 sería como sufrir un resfriado. No se equivocaron mucho. Aunque seguro que en China actualmente, los ciudadanos, estarán confundidos , preguntándose , si les ataca un delta o un omicrón. Ellos que siempre son pioneros y distribuidores internacionales de píldoras, aparentemente se excedieron en la exportación de los ingredientes para la llamada Paxlovid  y para al pobre “ currito” no queda ni una sola píldora maravillosa. 


Se destruyeron 61 laboratorios de droga en zonas fronterizas de Venezuela, pero no nos cuentan el número de nuevos laboratorios. Claro que si legalizan,   por poner un ejemplo, el consumo de marihuana, muchos tendrán que cerrar;  sumándose a los establecimientos comerciales, restaurantes, hoteles, tiendas de ropa. El asunto comercial ya no está que arde, se ha convertido en simple rescoldo. 


.

Ha sido el año del Tigre, de acuerdo con el horóscopo chino.Y bien que lo celebraron. Los XXIV Juegos Olímpicos de Invierno presentaron 109 eventos en 15 disciplinas de siete deportes. Como telón de fondo, las noticias avanzaban una posible invasión en Ucrania, nadie de los de a pie lo creía ; y sucedió. Coincidiendo con el Año Internacional del Vidrio, las tropas rusas invadieron territorio de Ucrania, provocando la rotura  de cristales en las ventanas con las que sus ciudadanos miraban el mundo. Me vino a la mente la Noche de los Cristales Rotos, la Kristallnacht. Y sentí pánico.


Fue el año Internacional del Desarrollo Sostenible de las Montañas. Digo yo que según vamos encaminados a las Montañas ya no las sostienen ni un par de pinzas para colgar la ropa. 


Y no digo nada, si menciono que también ha sido el Año Internacional de la Pesca y la Acuicultura Artesanal; a este paso habrá que ir a pescar con lupa , para poder descubrir alguna especie valiente superviviente a la aniquilación piscícola  , causada por de la idiotez humana. 


Floriade, la exhibición internacional de horticultura en los Países Bajos, se celebró del 14 de Abril al 9 de Octubre. Compitiendo por la belleza natural de las flores. A este paso , sobrevivirán solamente en invernaderos. O quizás en nuevos mundos ,-  gracias al telescopio James Webb,- que  inició el viaje a mediados de verano, hacia ese tiempo en la vorágine del Big Bang, en el inicio del Universo. Yo, personalmente, me alegro de los resultados, está enviando imágenes que cuando se reciben en la Tierra, es como escuchar el sonido del silbato de un tren alejándose sin parada prevista en la estación de los terrícolas. Entre tanto seguro que se topará con más de un planeta o satélite habitable para los supervivientes de la especie humana.


Regresaron los viajes a La Luna. Supongo que los asuntos comerciales terrenales, ya no se pueden solventar con buenos resultados en la Tierra . Por lo tanto, habrán pensado que cambiar de aires siempre ayuda. Quizás el próximo Foro Económico Mundial se celebrará sobre suelo lunar. A mi me da un poco de miedo, esa gente siempre está organizando acelerar el capitalismo, aprovechando las tecnologías de la Cuarta revolución industrial, y¿ y, si en vez de la cuarta revolución industrial, provocan una tercera guerra mundial, del carajo?  Yo por si acaso camino sobre el asfalto con los dedos índice y corazón cruzados.

Aunque todavía nos quedará el TikTok, con su ascenso meteórico. con  una serie de videos 

adaptados a cada uno de sus usuarios. Objetivo conseguido “ el personal está contento y feliz” .

 

Hemos tenido la posibilidad de ver con lentes inteligentes de realidad aumentada , con ese poder de llevar a cabo tareas sin una conexión inteligente. Estoy pensando comprarme para el 2023 un casco de realidad virtual y realidad mixta. Es que soy muy previsora. Con pantallas de resolución Ultraalta, un sistema de bocinas tipo cine. ¡ Todo un lujo!.


Yo no he podido cumplir el sueño de viajar hacía Egipto. Me he perdido la visita al Gran Museo Egipcio, Alberga 100.000 artefactos antiguos. La colección completa de Tutankamon. Pero gracias a la televisión he conseguido contemplar los futuros artefactos a presentar en el susodicho museo. Me he quedado con la boca abierta, contemplando los edificios de la ciudad de Catar, la riqueza que oculta, la podredumbre de todo aquél que a fuerza de sudor y lágrimas hace posible todo ese lujo y esplendor.. Se me iba la vista, detrás de los balones en los juegos celebrados en el Mundial de Fútbol. Ellos tirando balones y yo bebiendo una caipiriña, como si nada. ¿ En que me  he convertido?.


Menos mal que me queda el Metaverso. Un invento que me permitirá interactuar con personas, sin que mi cerebro humano, batalle por tener que disimular gestos, posturas, situaciones que me descubran mi esencia. Esas pistas no verbales que nos delatan. Yo estoy muy contenta con el Avatar que me he creado, para cuando Microsoft lance la versión “ Mesh for Teams “. Aprovechando la ocasión, simplemente me he mejorado.”  La ocasión la pintaban calva.”. Ahora me mostraré , más rubia, más simpática, más empática, y ¡ que narices! , más joven. Con esa edad intemporal que enamora. 


Y para terminar esta crónica particular del año 2022, a modo de comunicación intrapersonal, vamos para que se me entienda, mi monólogo interno, mi conversación mental conmigo misma. en este laboratorio particular hablándome en silencio, o en voz alta.; pues eso para terminar, os comento que la gente joven, de tonta no tiene ni un pelo; por si alguno todavía lo pone en duda. ¿Por qué os cuento esto? muy sencillo.:


La  pasada Nochebuena, celebramos el intercambio  de regalos Die Bescherung como hacemos  tradicionalmente cada año... Mi marido y yo, andábamos cada uno muy ocupados con nuestro particular monólogo interno; en esto que nuestros hijos, que no entran dentro de la estadística calculada de experimentación de un monólogo interno real, dieron el cante total, vamos, como si hubieran cantado el gordo de la lotería de Navidad. Mi santo y yo, regalando cositas, delicatessen, chocolates, botellas de vino , delicias para el paladar. Y ellos dando el tono, el color, el punto de la noche:

  • Carlitos, Cuquita  ¿ que es esa caja tan grande? .-  a mi marido y a mi se nos pusieron los dientes largos.- ¿ Es nuestro regalo?.

  • Sí. abridlo .- nos respondieron los dos retoños. 

Nosotros especulando, esto, lo otro, que será será. Y lo abrimos. Cuál sería nuestra sorpresa al ver y descubrir el regalo. Los señores de la casa. Mi santo y yo, nos quedamos mudos. El monólogo interno se incrementó. Nos miramos a los ojos. No dábamos crédito a lo que veíamos. Y de repente mi santo, que a veces tiene unas luces como fuegos artificiales , grita todo eufórico: 

¡ Un cubo de basura! …¡ Mi santa.!  Pero que hijos más listos tenemos. No hablan mucho, ni siquiera tienen conversaciones internas reales. Pero a simbolistas no les gana nadie…

¡ Brindemos por el cubo de basuras! , y , este año 2022,  pa la basura.!


¡ Y continuamos la fiesta cantando “ Asturias patria querida “ y,  “Súbeme la radio” de Enrique Iglesias!...¡ éste último , el jodio- mi querida gente no lo puedo disimular, , ¡  como me pone! 


Feliz Año 2023 , `para todos vosotros mi queridos amigos.  Seamos felices.



 Berta Martín de la Parte ©


31/12/2022


Para tí, Mamá.

  Con todo mi amor, mamá, descansa en paz.  Para una madre que se llevó consigo el último capítulo No existe una vida que pueda resumirse en...