martes, 25 de enero de 2022

¡ Irreverente !




Collage: Berta Martín de la Parte ©

¡ Me cago en dios y en todos los santos !. La frase tan irreverente,  se escuchó sonora y muy contundente. Fué como un mazazo para los asistentes en la iglesia. Los feligreses, familias ejemplares, hijos educados en las enseñanzas del señor, se quedaron paralizados.

Las letanías con súplicas a Dios, la Virgen y los Santos, se acallaron;  los rezos,  con jaculatorias dirigidas al cielo con vivo fervor;  las confesiones con declaraciones de culpas ocultas mantenidas en secreto, a la espera de ser perdonados a través de las penitencias pertinentes, todo ello quedó pospuesto.

También , los amantes impacientes al mejor momento para rozarse, allí , entre el tumulto del gentío, semiescondidos en las penumbras de uno de los atrios, algo así como en un acto lleno de frescura, , pospusieron el momento tan anhelado. 

Hasta la madera de los bancos reclinatorios de la iglesia pareció crujir con más intensidad, al ponerse de rodillas los más ancianos-  hincándose despacio- procurando no hacer ruido, escandalizados.

  Todo se detuvo.  El tiempo se dio un respiro.  El silencio se instaló en las bóvedas arquitectónicas de estilo gótico. Un halo invisible de pudor imitando los velos de tules de las vírgenes, tapó veladamente los cuadros de temas religiosos. Hasta la virgen de la imagen, esa, la que llaman "de los pobres", se agitó entre las restos originales de los óleos, cuyos colores disueltos en aceites ,hacía tiempo que lucían bastante desvaídos.


 ¡ Me cago en dios y en todos los santos! volvió a exclamar el hombre, ése ,  con aspecto pulcro; vestido con traje de domingo y camisa blanca recién planchada. 

 

  • ¡ Joder, Don Sanscrito! , podría usted tener más cuidado. Me ha salpicado usted la camisa con el vino . ¡ No habrá lejía bendita que logre borrar la mancha! La Juani - mi mujer- , va a ponerse hecha una fiera.


  • ¡ No me jodas Eulalio!, replicó cabreado el cura; si es que tú hueles el vino bendecido para la Eucaristía , y pierdes la cordura,, ¡ te tengo dicho que no te acerques tanto al altar!, ya sabes que últimamente se me ha acentuado el párkinson, y todo lo que cae en mis manos se agita sin control. ¡ Faltó poco para que se cayera el copón al suelo!


Se escucharon murmullos. Luego, risas leves, dando paso de repente, a un estruendo de sonoras carcajadas, impetuosas , ruidosas, inundando  la capilla , - una obra bicentenaria- , restituyendo el brillo del retablo y las columnas . Los querubines del atrio sacramental, cubiertos de pan de oro, despertaron de su letargo espiritual en el que suelen acomodarse, ese sentimiento de, aquí casi nunca pasa nada Regresaron los rezos, letanías, las confesiones, las jaculatorias dirigidas al cielo con todo fervor .Los amantes -por fin - reiniciaron sus toqueteos prohibidos;  mientras,  desde el altar mayor , el cristo crucificado, tallado en madera de ébano originaria de Madagascar , - a la vez que hacía un guiño mirando a los cielos- , susurraba una palabras:


¡Señor  perdónalos, son como niños, no saben lo que hacen!


Final

Derechos de autor: Berta Martín de la Parte ©


Participación juevera , tema La Palabra Prohibida, fecha 27-Enero-2022 organizada por Mäg ~Magade Qamar



miércoles, 19 de enero de 2022

¡ Sobrevolando tus espacios!

 

Autor : © Berta Martín de la Parte



¿ Cómo podría conseguir abrazarte, evitando tocarte?

¿ Como debería ocultar mis deseados abrazos , por encima de ti?


Podría esconderlos en las gotas del rocío, por la mañana,

y  al atardecer,  en el polvo fugaz de las estrellas,

 esos los luceros del universo , inaccesibles para las aves.


También podría elevarlos por encima de ti,

escondidos entre los  sueños, los tuyos,

suspendidos en  las vapores de las nubes,

que sobrevuelan tus espacios.


Tal vez debería disfrazarlos,

en la paleta de tres colores, 

de los cristales de un caleidoscopio,

y dejar que tus manos lo acariciaran,

sin ser tú , ¡ mi amado! ,

consciente de su secreto,

hasta cautivarte con su poder invisible.


¿ Como podré sostener mi alma,

de tal manera que no toque la tuya,

impidiendo el roce de la silueta de tu cuerpo, 

y no morir de amor?


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© Derechos reservados : Berta Martín de la Parte.

Participando en la convocatoria juevera ABRAZOS del 20. 01.2022 , organizado por Tracy



miércoles, 5 de enero de 2022

Un deseo: Un sueño.

 

Un deseo: Un sueño


Eran las doce del mediodía del último día del año. Anne Marie estaba muy ocupada redactando su carta para los Reyes Magos. Sabía que la había dejado para último momento, pero tenía un deseo especial. Esta sería una carta muy particular, que no entregaría en una oficina de correos, pues su destino sería muy distinto.


Cualquiera que pudiera estar observándola, pensaría que era una vieja loca. A su edad, cercana a los 80 años, lo que la gente opinara sobre ella, la traía sin cuidado. Hoy, se había levantado melancólica, llena de añoranzas. Iba a ser un día diferente.


Durante su vida, ya en la infancia,  inició la andadura de  escribir la carta dirigida a los Reyes Magos, pidiendo sus propios deseos. Por aquellos tiempos, pedir no era un problema; la dificultad estribaba - le comentaban sus padres-  en que sus reales majestades, no podían cargar con todos los regalos y alguno que otro deseo,  lo dejaban almacenado en su castillo hasta el próximo año.


 Como resultado, durante muchos años,  la deseada  muñeca Mariquita Pérez  se convertía por arte de la Navidad en la muñeca de trapo con dos botones negros a modo de ojos, y una boca de labios rojos , bordados con hilos de algodón, en el bastidor de su madre. Cada año, llegaba a sus brazos, vestida con retales del último vestido a cuadros del último año, ese que ya se había quedado corto y estrecho. 


Porque Anne Marie creció, y se convirtió en una linda muchacha. Tuvo suerte de poder asistir a la universidad - una privilegiada- ,  por merecimiento  le concedieron una beca-. Recorrió el mundo, como arqueóloga. Se casó con un hombre maravilloso. Continúo disfrutando de su profesión. Tuvo dos hijos. Su orgullo. 


Por ello en cada etapa de su vida ya como adulta,  en realidad , se dedicó a organizar las cartas para los Reyes Magos de los demás. Sus propios deseos - esos simples, los que más anhelas-  los fue posponiendo,  dando prioridad a los de los otros.


Este año será otra cosa. Todo los deseos estarían dedicados a ella. Asomándose a la ventana, contempló las calles vestidas por el abrigo blanco tejido con los suaves  copos de  nieve. Los escasos transeúntes caminaban rápido. Se protegían el cuello, subiendo las solapas de los abrigos, o simplemente abrigándose con la bufanda, y un sombrero bien calado. - Hace frío, pensó- .


  • Buenas tarde doña Anne Marie ¿  irá bien abrigada? , hace un frío del carajo. - de esa manera fue saludada por  Baltasar,  el portero del edificio- . 

  • Buenas tardes Baltasar, ¿ como están su mujer y sus nietos? . ¿Disfrutaron de una bonita Nochebuena? 

  • Gracias, todos estamos bien de salud y eso es lo principal. y, ¿usted? -

  • Yo estoy bien y mi familia también. Por cierto tengo un poco de prisa. Tengo que enviar una carta urgente .

  • ¿ Por correo? - preguntó el portero. ,  Creo que no va a ser posible, doña Anne Marie. Tendrá que esperar a que pasen las fiestas. Las oficinas de correos han cerrado al mediodía. Y no volverán a abrir hasta el dos de Enero del nuevo año.


Anne Marie, no quería perder el tiempo en dar explicaciones.  Intentó sin embargo ser educada: 


  • Baltasar, si no nos vemos , le deseo a usted y su familia una feliz salida de Año y una felicísima entrada en el Año Nuevo. 


Con el gracias,  e igualmente, - a modo de despedida - , todavía resonando a su espalda, Anne Marie, salió a la calle. Llevaba las manos protegidas por guantes de piel. Ella sujetaba la carta con todas las fuerzas. La carta tenía que llegar a su destino. ¡ Fuera como fuera la carta tenía que llegar a su destino- se repetía una y otra vez. En las últimas horas esas palabras se habían convertido en un mantra. Escuchó el sonido del teléfono móvil, pero lo ignoró. Sería su hija, -pensó. ¡ Ahora no hija, ahora no!.¡ Tengo que llegar a tiempo!


Anne Marie, atravesó las calles colindantes al edificio en donde vivía. En un piso herencia de su abuelo paterno Gaspar. Un hombre que hizo siempre honor a su nombre,  de origen persa, cuyo significado es “ administrador del tesoro”. - Un lugar en el que ella desde el principio de su llegada, - sorprendida- comprobó, como su pituitaria captaba el olor particular de su abuelo, ya fallecido, haciéndola siempre evocar emociones y recuerdos. ¡ Cuánto la quiso, y cuanto le quiso ella ! El tesoro era él,- recordó- ,  con su sabiduría y cariño la  instruyó en todo lo concerniente  a historias y leyendas. Y en eso estaba ella, dispuesta a continuar la tradición que su abuelo cada año hacia realidad- ¡ antes de que sea demasiado tarde!- ; una tradición, que Anne Marie , si llega a tiempo al lugar hacia donde se dirige,, hará por fin realidad,


Cuando llegó a su destino, ya había oscurecido. El escaparate estaba completamente adornado con guirnaldas de colores, e iluminado con  bombillas de varios tamaños. La mercancía expuesta se le antojó a Anne Marie , un tesoro. Ella tenía experiencia en encontrar restos arqueológicos, tumbas, pergaminos, esculturas, etc. Pero este escaparate era especial. Pegó su nariz al cristal, sintió volver a su niñez. Allá en el fondo del local, pudo contemplar un árbol de Navidad. Pequeño. Sin demasiados adornos. A ella se le antojó, el árbol de Navidad más hermoso del mundo. 


Empujó la puerta de entrada, el movimiento fue acompañado por el sonido armónico de “ ding dong'' de un carillón dorado, colgado en el marco de la puerta. En ese momento al fondo, apareció un anciano, atravesando una puerta semioculta por una cortina roja de terciopelo,   A la vez que la saluda con un:


  •  Hola, buenas tardes,  soy Melchor el dueño de la tienda,  ¿ en que puedo servirla? 


Annemarie, no pronunció ninguna palabra. Sencillamente le entregó el sobre que llevaba , entre sus manos. Melchior la miró con infinita dulzura mientras abría el sobre. Melchor leyó el contenido de la carta:


  • Llega usted a tiempo, querida dama. Espere un momento por favor- dijo- . mientras se dirigía hacia el lugar  por donde había salido. No tardó mucho. Cuando regresó, en donde Anna Marie le estaba esperando, iba acompañado de un libro.   un ejemplar de tapas doradas e incrustaciones de plata. , como muchos de los que allí se exhibían en las estanterías de la antigua librería.. Así que usted conoce la leyenda. Nunca la vi antes por aquí. Y como dice la leyenda, al atravesar la puerta ¿ pidió usted un deseo? 

  • Sí. Y en el sobre que le he entregado , hay escritos un par de deseos más que tengo pendientes desde hace décadas. Tengo entendido que usted, además,  hará llegar la carta a los Reyes Magos. 

  • No lo dude. Lo haré con muchísimo gusto. 

  • No quiero entretenerle más tiempo.  Me marcho. Le deseo una feliz Nochevieja. 

  • ¡ Espere!- ¡ Tengo algo para usted ! Yo,   la estaba esperando. 

  • ¿ A mi?. 

  • Sí, a usted. No me pregunte nada. Simplemente acepte este ejemplar de libro. Es mi manera de desearle un Feliz Año Nuevo. 


Anne Marie, abandonó la antigua librería, llevando el antiguo ejemplar del libro, sujetándolo con cariño y mucha curiosidad. No esperaba eso. De que la conocerá ese señor. Ella no había estado nunca , hasta esa tarde,  allí. O quizás sí. Su memoria- ella lo sabía-  había iniciado hace tiempo un proceso de desgaste. 


Sonaban las doce campanadas por toda la ciudad. Los campanarios proclamaban a los vientos, la salida del Año Viejo, para entrar en el Año Nuevo. Anne Marie, había dejado una de las ventanas del salón entreabierta. Deseaba disfrutar del ruido callejero. En esas fechas, el ruido se escuchaba con gusto. A ella le daba vitalidad. Los petardos , los fuegos artificiales. Los cantos de la gente celebrando la noche de San Silvestre. Hacia un par de horas que ya se había puesto en contacto con sus dos hijos y sus nietos. Les deseó lo mejor. No les echaría de menos. Ahora necesitaba estar sola.  Con ella misma.


 Tras el sonido de la última campanada, Anne Marie sujetó la copa de cristal tallada repleta de champán, y alzándola , brindó. Dio las gracias, por la vida tan maravillosa que el destino le había regalado. Abrió,  con curiosidad,  el libro, el de las tapas doradas , con grabaduras plateadas. E inició su lectura. Transcurridos unos minutos, un sueño reparador la invadió,  envuelto en palabras e imágenes, del diario de su vida. Y sucedió:


Se vio caminando, de nuevo, por las calles de la ciudad dando una mano a su abuelo, mientras que  en la otra sujetaba una  muñeca Mariquita Pérez,  Él la iba relatando historias y leyendas. Se sintió muy afortunada, muy feliz. . Su deseo se había hecho realidad. Soñaba el sueño que siempre soñó tener. 


Iban caminando a través de las calles, engalanadas por los elegantes comercios, mientras 

microscópicas mariposas aleteaban en torno a las farolas;  pespunteando sobre el tejido  de nieve,  las aceras con las huellas de sus pasos.

 Huellas que durante muchísimos años se habían difuminado. Cómo si fueran volátiles, algo así como los pensamientos. 

Existes, piensas, olvidas, no eres nada. 

Pero tu esencia , permanece para siempre. 


© Berta Martín de la Parte

¡ FELICES REYES MAGOS , PARA TODOS!


Posdata: Según  una leyenda , si el día de San Silvestre traspasas la puerta de una pequeña librería a la vez que formulas un deseo, ese se hará realidad en el Año Nuevo.




viernes, 31 de diciembre de 2021

Feliz Año 2022

 


Queridos amigos:

Lo primero , pediros disculpas por no pasar , los últimos días, por vuestros maravillosos blogs . Las fiestas navideñas es lo que tienen, mucho ruido y muchas obligaciones. 

Como me va a ocurrir lo mismo,  en los días venideros, hoy he decidido enviaros mis mejores  deseos, de felicidad, salud y mucho amor.

Sed felices y regresaré el próximo año , de mi no os libráis tan fácil.

Muchísimas gracias por vuestra amistad. Sois un tesoro.

martes, 21 de diciembre de 2021

¡ El Paquete!





Queridos amigos, os deseo a todos unas Felices Fiestas navideñas,  y un Feliz y Próspero Año 2022.

Hoy para participar en la convocatoria juevera de esta semana- Un cuento de Navidad- , os comparto un relato que escribí hace un año. Un cuento que a mi modo de ver, su contenido será siempre actual. Sin más os deseo que los regalos que recibáis os hagan todavía más felices.



El Paquete.

Ya quedan pocos días para el día de Navidad. Todo el mundo sueña con los regalos que va a hacer a sus amigos y familiares, y también cada uno imagina los regalos que recibirá. Especulamos con posibles prebendas, joyas, juguetes, coches, viajes, comidas y cenas en restaurantes. La ilusión va aumentando con el paso de las horas de los días. . Fulanito me regalará esto o lo otro. Yo regalaría eso y aquello. En resumen las fechas de Navidad son fechas de consumo sin límite.  

Hace una semana recibí un mensaje de uno de mis hermanos. Me anunciaba la llegada de un paquete


para este miércoles. Yo me puse tan contenta imaginando , estando convencida de lo que iba a recibir. Como yo resido en Alemania , se me hizo la boca agua imaginando el contenido: Jamón Serrano, chorizos de Cantimpalo, queso curado de oveja, salchichón del bueno, lomo del rico, mazapanes, turrones, frutas escarchadas…productos españoles, de mi tierruca.

Tanta ilusión me hizo, que ayer avisé a mis amistades alemanas, invitándoles a comer   el jueves , es decir mañana.

Ayer martes, sin pensarlo demasiado,  bajé a la tienda de ultramarinos de mi barrio. Compré unas buenas alubias pintas y al llegar a casa las puse en remojo. Al rato regresé a la calle y pasé por la carnicería a comprar unas orejas de cerdo y un trozo de costilla también de cerdo..  Ya tenía pensado el menú que ofrecería a mis amistades, de primer y único plato les presentaría alubias pintas con oreja, chorizo, una punta de jamón, lo acompañaría con una buena ensalada de tomates, cebolla, aceitunas rellenas de anchoa. Al postre tenía previsto presentar un amplio surtido de almendras garrapiñadas, mazapanes, polvorones, fruta escarchada, nueces, avellanas, y como colofón turrones de Jijona. Para beber champán Freixenet, sidra el Gaitero, y un licorcito de Licor 43. 

Pues bien, hoy por la mañana ha llegado el paquete. Qué emoción me entró al ver el cartero, aparcando la furgoneta delante de la casa. Sonó el timbre y, por el audífono dije: ¡ no se vaya sin dejar el paquete…! Bajé las escaleras como loca, imaginando todos los productos que la caja contendría. Las glándulas salivares aumentaron su producción, , tuve que hacer un esfuerzo para que la saliva no se desbordara y descendiera por las comisuras de mi boca..

Me agaché para coger el paquete que el cartero había depositado afuera en la puerta de entrada. ¡ Carajo, como pesa! ¡ Por lo menos unos 5Kg! ¡ Qué majo es mi hermano, se ha lucido, no ha escatimado !

Casi con la lengua afuera, a causa del esfuerzo, conseguí llegar a la cocina. 

- ¡ El paquete ha llegado, grité!...

Mi hija y mi marido se acercaron hasta la cocina, alertados por mis gritos de alegría.

- ¡ Fijaros, es un paquete enorme! ¡ Lleno de cosas ricas de España.!

Entre los tres abrimos el paquete, los nervios nos delataban, los aromas ya nos llegaban a la pituitaria...yo me sentía  eufórica...la adrenalina me subió a límites prohibidos, y echando un vistazo a las alubias pintas a remojo, que tenía al lado en la repisa de la cocina, me deleité imaginando la sorpresa de mis amistades con tan suculenta y sabrosa comida. 

Por fin conseguimos abrir el paquete, estaba tan bien empaquetado, con tantas cintas adhesivas, etiquetas, y toda la parafernalia pertinente, que nos costó lo suyo su apertura.

- ¡Oh! Exclamé, así de pronto. ¿ Pero que es esto, un paquete de Cola Cao de 5,6 kg?

Mi marido y mi hija me miraron extrañados, yo me quedé sin habla…

Pero como la esperanza es lo último que hay que perder, dije: Dentro, dentro, está todo, los chorizos, el jamón, los turrones, dije yo, animándome a mi misma. 

Y , … abrí el cartón con el nombre impreso de Cola Cao … ¡ Verdaderamente era Cola Cao!

No podía creerlo. ¿ Dónde estaban mis deseados productos españoles?...Me dieron ganas de llorar. 

Para rematar , suena el teléfono:

 - ¿Diga?- ,  

- Hermana soy Pepe, ¿ Te ha llegado el paquete? , he recibido un email de correos anunciando que ya lo habían entregado en la dirección.

- Sí , ya ha llegado .

- ¿ Te ha hecho ilusión?

- ¡ Tú no veas, cuanta ilusión me ha hecho !

- Como siempre te estás quejando , que en Alemania no venden Cola Cao, y con lo que a ti te gusta. Que lo echas de menos…Pues , pensé que mejor regalo para mi hermana que un paquete enorme de Cola Cao. ¿ Ha sido una buena idea ? ¡Seguro que te has quedado con la boca abierta! 

Mirando a las alubias puestas en remojo, pensé:

Lo que se me ha quedado es ¡ cara de Cola Cao.!

¡ Y todo mi gozo se quedó en un pozo!

A pesar de todo adoro a mi hermano Pepe, él es único. 

Fin


Aquí Cuento de Navidad, Mäg podéis pasar y leer a los demás participantes YO OS IRÉ LEYENDO POCO A POCO . Este año ha sido muy especial, gracias por vuestra amistad. Sed felices queridos amigos. Nos vemos el próximo Año 2022.





martes, 14 de diciembre de 2021

¡ Agapimú!

 






¡ Agapimú! !


Lorelay con un clavel rojo prendido en su pelo de color azabache, espera,  situada debajo del dintel en la puerta de la entrada del burdel. Por allí pasan todos los días, especies humanas con ropajes de arco iris, o simplemente seres cubiertos por alas de cucarachas. 


¡A ella nadie le regala nada, ni ella nada espera. !


Lorelay con un gesto cansino se acaricia el clavel rojo sujeto al cabello, mientras sueña con un ramillete de Agapimús. 


Transcurre el tiempo. Se cansa. Se gira con gracia provocando remolinos que provocan la caída del clavel de su pelo, cayendo deshojado sobre la acera provocando un mágico sonido semejante a maracas , sonando a lamentos con coros de músicas de violines y estruendos de timbales. 


Lorelay se agacha para iniciar la  recogida de  las ilusiones soñadas del color de la pasión. a la vez que se inicia un movimiento sensual de sus pechos, mientras su falda de volantes vuela etérea. No le da tiempo suficiente. Es como si los pétalos estuvieran envueltos en éxtasis de drogas y nicotinas. , recogidos por dos manos masculinas de piel curtida.


Se alza…Le observa…Le sujeta las manos…Le atrae hacia ella…¡ Guapo!, ¿ me acompañas? ¡ Tengo más claveles para ti!


La mistura de los sonidos de la calle, ya no interesan. Desde lo alto llueven canciones de gemidos , risas y coqueteos. ¡ Y por unos instantes la maraña del tiempo se detiene! 


                                                                              

Posdata: El turno de Pepa  ha concluido,   ya despojada de Lorelay se sube al autobús, ha vuelto a dar,  un día más , la vuelta de página a su propia historia. .La tarde inicia su periplo, mientras recuerda que todavía tiene que pasar por el supermercado y comprar el Roscón de Reyes, para la fiesta de Los Reyes Magos. ¡ Sus hijos  la esperan!


Nota del autor: º Agapimú: palabra griega - Agapi Mou- que significa “ Amor mío”


Derechos de autor/ © Berta Martín de la Parte

Imagen: Composición + Internet.



jueves, 9 de diciembre de 2021

¡ Una canción de amor!

                                  


¡ Una canción de amor!

                            ¡  Qué curioso! , hoy  quedé embelesada, fascinada, casi paralizada.

 Por primera vez deseé dejar de ser una mujer, 

para poder componer bonitas canciones de amor; 

dedicadas a las mujeres; 

como esas que escucho a los cantautores . 

Dedicando  con sus letras, engalanadas con melodiosas notas

sentimientos intensos, escritos con intensidad de piel con piel, 


Dejando trazos de su espíritu.

 De sus alientos como poetas. 

Respirando los deseos femeninos,

 despertando los anhelos placenteros,

 hasta alcanzar el clímax , 

ese tan maravilloso y gozoso , 

el cual une almas dispares.


Qué curioso, hoy quedé cautivada, escuchándole, alegrando mis ojos, dos tristes luceros. Arribando él , a mi  espera , como si yo fuera una sirena. Jugueteando con mis lágrimas , ubicadas en mi pentagrama,  tejido con ansias y deseos.



Deseándote,  yo ya  a la espera,  para  que te conviertas en el único de mi vida.

 Permitiendo que te adueñes de mis penas.  Modelándolas, , poquito a poquito, esculpiendo roce a roce, caricia a caricia hasta convertirme en una obra perfecta.


Encendiendo mis versos escondidos.

 Navegando en un barquito de vela, impulsado por vientos sutiles. Muy juntitos. A la par. Besándonos el piquito, como dos aves del paraíso. Sobrevolando el Arco Iris , allá lejos sobre las cumbres .


 Danzando sobre las sendas, de nubes de azúcar. Endulzados, ¡ Corazón con corazón!


Yo no codicio de ti un soneto,

 para volver a encender todas mis semillas de agua.

Simplemente, emociónate, susúrrame, 

¡ Una canción de amor!


© Derechos de Autor: Berta Martín de la Parte.



jueves, 2 de diciembre de 2021

Obsesionado


 Me encierras cada noche,
¡ Como un loco!, obsesionado,
en el jardín silencioso,
de los ladrones de sueños,
abandonada en la oscuridad,
a las caricias de la Luna.

En las madrugadas,
sobre los poros de mi piel,
reposan,
gotas de rocio,
anhelantes,
a la espera de tu boca.

Texto+ Imagen: © Berta Martín de la Parte.

Colaboración para la convocatoria organizada por Gustab Mi historia con un loco.



miércoles, 24 de noviembre de 2021

" Cobertura de Chocolate "





" Cobertura de Chocolate"


La niñez ya había quedado atrás, y las primeras señales de mi adolescencia fueron haciéndose más visibles. Mi madre me había puesto ya sobre aviso. Por ello en vez de sorprenderme lo acepté de la forma más natural. Al fin y al cabo , yo llevaba admirando los cuerpos femeninos, desde hacia mucho tiempo. Desde luego la publicidad en los medios de comunicación, nunca hace distinción de edades a la hora de hacer estrategias de marketing, por lo tanto las de mi generación estábamos acostumbradas a compararnos con esos cuerpos femeninos publicitarios.


Recuerdo un hecho que me marcó para el resto de mi vida.  Un episodio señalado en esa época tan espectacular, recién cumplidos los quince años. De sensaciones nuevas que me fueron regaladas, obsequiadas , durante el otoño del 1980 . 


Una de esas nuevas sensaciones la descubrí de la siguiente manera. Os cuento. Todo sucedió, en una peluquería. Mi madre se empeñó en que la acompañara. Accedí a su capricho, no sin antes, tener su palabra , que no se le ocurriera insistir en modificar mi estilo de peinado. Para que quede la cosa muy clara, nadie debería cortar mis coletas trenzadas, esas  que marcaron mi personalidad. 


Mientras ella era atendida por el peluquero, me entretuve mirando las revistas que estaban a disposición de los clientes. Realmente mis preferencias eran las de moda. Si bien yo no tenía todavía asimilado el concepto de la perfección, en una de las publicaciones , contemplé los cuerpos de las modelos que  a mi me parecieron perfectos. Y quise convertirme en una de esas mujeres famosas por su belleza, así, de repente; e imaginé una vez más, ser una de ellas.  Esbelta, rubia, alta, vestida con ropas caras; las piernas envueltas de seda, y calzando unos zapatos de color rojo , de esos en los que los pies se apoyan sobre tacones interminables. Me imaginé recorriendo , taconeando, previamente los pasillos del hotel en donde me habría alojado. Disfrutando una de esas habitaciones de lujo, cuyos muebles estarían cubiertos de espejos, en donde poder contemplar y descubrir cada resquicio de mi piel perfumada con Chanel Nº 5.. 


 Todo sucedió muy rápido. Abandoné por un instante la revista que ocupaba mi atención. Comprobé como el peluquero me estaba observando, a través del espejo ,  y por primera vez me fijé en él. Joven. Alto. Esbelto. Cabello negro y ensortijado. Mirada intensa. Cejas enmarcando sus ojos de color mar. 


Y fue allí,  en aquella peluquería , cuando por primera vez sentí una nueva sensación.  una  quemazón  íntima ,  hasta entonces para mi, desconocida. Quise escapar, desaparecer, y se me ocurrió que el mejor lugar para apaciguarme sería visitar el aseo. Me puse en pie dejando mi asiento, y ocurrió lo inesperado:


Me adentré en el pasillo en donde estaban situados los aseos. Un ligero rumor de pasos hizo que girara la cabeza. Era él . Al verle me pareció todavía más hermoso. ¡ Fue todo tan precipitado! 


Yo permanecí quieta. En mitad del pasillo. Paralizada. Esperándolo.  Estando ambos ya, a la misma altura, sentí como su respiración se acompasaba con la mía, con ritmos de “pasillos mexicanos”. Danzando con pasos invisibles. Rozándonos,  entrelazando sutilmente nuestros dedos para adivinar nuestras mutuas llamas, y sentir todo su crescendo. En ese instante, tan fugaz, me pareció que la vida se me presentaba por primera vez, cubierta con cobertura de chocolate y espolvoreada de polvo de estrellas. 


  • ¡ Bonitas trenzas!-  exclamó él , engatusando con su voz mi voluntad.


Le mantuve la mirada, Nos sonreímos. Y yo ya no fui la misma . Él continuó alejándose por el pasillo hacia no sé dónde. No debería haberlo hecho. Sin embargo seguí su estela de polvo de estrellas , con rumbo a lo desconocido.


 Fin

" Pasillo Mejicano": El pasillo es un género musical y danza folclórica, originario de los Andes. . Un poema que se canta. Genero musical nacional ecuatoriano por excelencia y se canta en todas las regiones que correspondieron a la Gran Colombia ,  y en todos los estratos sociales. Para más información mirar en Internet. 


© Berta Martín de la Parte.



miércoles, 17 de noviembre de 2021

¡ Sol y Luna !

                                             


Foto/ © Berta Martín de la Parte.




                                                        Hoy se ha despertado el Sol,

un tanto inquieto.

Un pensamiento muy curioso le preocupa.

Soñó que era la Luna y le había gustado. 

El Sol sintió  envidia, del astro que domina las mareas. 

Del amor que por él sienten los poetas.

El temor que infunden sus silencios. 

Notó celos  de la Luna llena, saludando a las estrellas.

De la quietud de la vida cuando el astro se ilumina.

Ella  que regala noches de amor.

La que procura que los suspiros humedezcan los deseos,

acariciando las noches,

con hechizos de brujas y, 

ocultos aquelarres, 

despertando en los amantes pasiones ocultas.


Hoy mientras la Luna se engalanaba , se sintió traviesa,.

fue consciente de un extraño desasosiego.

Por un instante la Luna quiso ser el Sol.

La Luna admiraba los amaneceres.

quedándose embobada en su contemplación .

Disfrutando de los lienzos pintados de colores difuminados.

con el aroma de las perlas del rocío.

El brillo esplendoroso, radiante, coloreando de plata los ríos de la vida.

De las risas de los niños. 

La sensualidad de los amantes, a esas horas, 

 en el encuentro de sus sueños compartidos, 

impregnando, susurrando al viento un amor eterno.



Ha llegado el momento, ese que ambos astros esperaban.

 En el punto álgido del eclipse total , sin dilación, se miran,

inventando el milagro del beso.

💋❤💕

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Participación para la convocatoria juevera  18/11/2021, organizada por Dorotea Cambio de sexo.

© Berta Martín de la Parte.




Para tí, Mamá.

  Con todo mi amor, mamá, descansa en paz.  Para una madre que se llevó consigo el último capítulo No existe una vida que pueda resumirse en...