jueves, 7 de octubre de 2021

¡Un cachivache más!




                                                                Imagen/Collage/PINTEREST/ Berta M.dlP

¡ Como pasa el tiempo! A veces me quedo adormilado por días, por meses, por años. Entonces me despierto, de repente, desconozco el motivo ni las causas , y regreso a la realidad. Vuelvo a situarme, en el lugar en donde me abandonaron. Me he convertido en un cachivache más. Una vez más los rayos del sol de la mañana introduciéndose a través de , la única fuente de luz, un ventanuco, permiten hacer visibles las partículas volátiles del polvo acumulado a través de los años, sobre los trastos inmóviles que me rodean. 


 La estancia es tan pequeña que parece imposible que haya tantos objetos acumulados. 

Entre ellos, una cómoda antigua de madera noble, de nogal, con tres cajones y tiradores de plata, en total seis, antaño bruñidos por paños tejidos con la lana de las ovejas las cuales pastaban , afuera , en los pastos; apoyada como manteniendo un equilibrio acrobático sobre las tres únicas patas de apoyo que parecen haberse salvado del abandono. Las paredes están desconchadas y tapizadas por multitud de telas de arañas las cuales se balancean de derecha a izquierda al ritmo del aire impregnado por la humedad, acariciando los mohos que han invadido el lugar. Veo archivadores, e intuyo , desde siempre, deben de estar repletos de documentos y legajos todos amontonados, sin orden ni concierto. Trastos tumbados o de pie. Dos bicicletas sin cadenas. Una lámpara de pie cuya tulipa se ve resquebrajada , como si la pena y la tristeza se hubieran ensañado con ella. Y allí a mi izquierda como surgiendo de la nada, le vuelvo a ver.  El marco de fotos, arrogante, sin haber perdido ni un ápice de su elegancia. Entonces me entra una emoción intensísima. Allí en la fotografía enmarcada, te veo cada vez más difuminado, resistiéndote, como teniendo miedo a perderte en la irrealidad del concepto tiempo. Mi jinete.. Mi amigo. Con el que tantas veces cabalgamos juntos, a través de los campos alfombrados de tupido césped; o por los espacios siderales saludando a la luna , cantando al ritmo del trote , susurrándome tú a mis orejas:

¡ Cabalga rápido mi bonito caballito! 

Y yo cabalgaba llevándote en mi grupa. Cuidándote. Mimándote. Tus risas me hacían feliz. Y precipitadamente,  inesperadamente, sin desearlo,  transcurrió el tiempo.


¡ De pronto te hiciste mayor!

¡Me olvidaste!



Fin


Derechos reservados de autor: Berta Martín de la Parte.

    





sábado, 25 de septiembre de 2021

martes, 14 de septiembre de 2021

¡ Sabrosura !

 



¡ Sabrosura!

Cerró los ojos ausentándose de las paredes cotidianas, esas que abrazan pero que a veces aprietan demasiado y ahogan.
Exhaló un suspiro, a modo de lamento, y deseó volver a estar sentada, otra noche, en aquella barra del bar, en libertad de pensamiento. Impaciente, pincelando, con aquel que ayer, en la distancia la observaba.
Qué sabrosura, todo un deleite, todo un gozo, derritiéndose, en una copa de piña colada regada con sirope. 

---------------------------------------------
Con este microrrelato , participé en la VI Convocatoria del Concurso Internacional de Microrrelatos sobre la mujer "Ellas" , y es una alegría comunicaros que el Microrrelato ha sido seleccionado y publicado . La imagen corresponde al libro. Acabo de recibir un ejemplar por correo. 
Saludos para tod@s.
----------------------------------------------
Copyright: Berta Martín de la Parte







martes, 31 de agosto de 2021

¡ Surgiendo de las olas!

 

Imagen:© Berta Martín de la Parte 

    Hay momentos en la vida que deciden  en unos instantes nuestro inminente futuro. Modificando la  percepción de nuestra existencia. Pueden sucedernos inesperadamente o simplemente porque el hilo invisible con el que estamos conectados al Cosmos nos conduce hacia ese objetivo. Algo así como tirar de la hebra en un pajar , hasta toparnos con la  aguja escondida por el devenir del azar.


Paz.


Que bonito luce el sol. Aquí tumbado sobre las arenas de la playa al lado del mar Mediterráneo. Mis ojos protegidos por los lentes de las gafas solares, inician la lectura del periódico dominical comprado en el quiosco,  al lado del apartamento alquilado para los próximos quince días. Es mediodía y el calor es casi insoportable, pero es verano, estoy de vacaciones, soy extranjero en estos lares del sur europeo,  mi piel se abrasará con los rayos ultravioletas, todavía estoy de buen ver, espero tener la suerte de que alguna mujer de pelo negro y tez morena se encapriche de mi y, se tumbe a mi lado , convirtiéndose  en mi compañera inseparable para siempre. . 


Me relajo. 


Las noticias en el periódico son variopintas. La que más me impacta en cierto modo es una con el titular: Cada día arriban a nuestras costas más y más migrantes procedentes de los países árabes. Automáticamente,  sin previo análisis de mi pensamiento  ,  pienso que ellos deberían quedarse en sus respectivos países y solucionar sus problemas. En realidad la mayoría llegan, son transportados  a campos de refugiados , casi como abandonados a su suerte.  Pocos son los que consiguen abrirse un camino , estudios, trabajo, estabilidad. Para eso se necesitarán todavía un par de décadas, cuando Europa se convierta en un continente multicultural con la aceptación de todas las nacionalidades , culturas y tonalidades de piel.


Esperanza.


Un rumor de voces, acompañado por el de las olas , consigue despertarme del sopor provocado por el sol y el cubalibre que bebí hace media hora. Retiro mis gafas de la cara, dirigiendo mi vista hacia mi lado izquierdo. La gente señala con los dedos, hacia el mar. Yo sigo esa dirección y los veo. Una barcaza se dirige hacia la orilla . Mi vista alcanza a ver un grupo de personas, todas con chalecos salvavidas. Se van acercando más y más, un golpe de mar redirige la embarcación hacia donde yo estoy. De pronto , todo sucede rapidísimamente, los tripulantes de la barcaza saltan al agua. Inician una carrera desesperada hacia tierra firme. Unos cuantos chocan conmigo en su desbandada. Y entonces la veo.


Caos.


Surge de las olas , con ropajes oscuros.

Un pañuelo le cubre la cabeza, 

dejando al descubierto sus cejas y ojos.


Agarra, sujeta, un bulto envuelto en tela de color blanco. 

Sus dos manos no lo sueltan, a pesar de caerse varias veces.

Lo aprieta contra su pecho. Lo protege. 


Toda ella está rodeada de un halo de color negro. 

Como si todas las plumas de los cuervos la cubrieran. 

Como si todas las desgracias del mundo derivaran en ella.

Como  si a ella nadie la hubiera querido. 


Pánico.


No soporto más la visión. Corro hacia ella. Introduzco los pies en el agua, esa que va y viene , puntualmente, al ritmo de minutero. Ya estoy cerca . De repente me doy cuenta. Ella lleva un bebé muerto. Su bebé. Su hijo. Carne de su carne. Me estremezco. Se me hiela la sangre. Y ya no me pregunto de donde venimos , ni hacia donde vamos;  simplemente me avergüenzo por  ser un humano. 


La sujeto con mis manos. La miro  intentando transmitir confianza. Me mira fijamente a los ojos. Y surge ante mí una visión: 


Veo.


Recoge desesperada sus pocas pertenencias. La barcaza se está acercando. El que parece ser el jefe de la maniobra da voces.  ¡ Vamos , no hay que perder el tiempo!... Ella y su hijo, son casi arrastrados por la pequeña marea humana… El sol declina allá en el horizonte, las escasas nubes existentes se colorean de tonos rojizos y malvas...Empapados consigue subir a la barcaza… Su bebé llora… Ella comienza a cantar una nana...Y todos se callan...Se huele el miedo, pero tiene más poder la esperanza….A mitad de la travesía,  hacia el destino supuestamente en donde encontrar la Libertad, el mar se agita peligrosamente; la barcaza tan frágil en medio de la tempestad vuelca y todos sus tripulantes caen al mar...Ellos, ella, el bebé se la escapa de las manos...alguien consigue rescatarle antes de que se hunda en el fondo del mar , pero ya es demasiado tarde. 


Lloran.


Entonces, la luz que les iluminaba, se desvanece.

El aura de arco iris se evapora .

Y a todos les aprisiona la oscuridad de la noche. 

Una noche con notas musicales de dolor e impotencia.

Ya por fin están todos a salvo , de nuevo en la barcaza, 

ella y su bebé se funden en el dolor,  la tristeza y la pena, 

mientras los demás entonan una melodía para asustar al miedo. 


¡ Amanece!


Les acerco a los dos ,  sobre  la arena,  a mí lado. 

 ¡Y  sé que la mujer que yo anhelaba,  de pelo negro y piel morena , es ella !

Final



Derechos reservados de autor: Berta Martín de la Parte.



---------------------------------------------------------------------------------------------------

jueves, 26 de agosto de 2021

¡ Y no morir de Amor !



Autor/ Demiurgo de  Hurlingham


 Estoy a la espera , casi acodada en el alfeizar de la ventana. Me presento desnuda a la noche, anhelando la llegada de aquél que me ama y no se atreve.

¡ Él habita ya en mi morada,

de amores, sensaciones, deseos!

¿Cuándo llegarás?

¡ No sé a que esperas!

Ven, acaríciame con tu Alma,

no sientas miedo.


Tú, ése, el desconocido,

escondido constantemente,

entre los pliegues del viento.


Podrías llegar a mi,

disfrazado en las gotas del rocio,

o por las noches , mezclado,

en el polvo volatil de esos astros,

inalcanzables para las aves,

ellas, las estrellas.


También podrías elevar tu Alma,

oculta entre los sueños,

esos, los míos,

subida a las nubes 

las que sobrevuelan mis espacios.


Quizás deberías fusionarla,

en la paleta tricolor 

de los cristales de un caleidoscopio, 

y hacerle llegar hasta mis manos, 

para acariciarle,

sin ser consciente de su poder...

¡ Hechizándome, con su fuerza invisible!


¡ Qué puedo hacer , para obligarte

a liberar tu Alma para que roce la mía,

acariciando mi silueta y no morir de Amor!


Yo, 

ya no quiero poseer todos los sueños, 

ven, 

y te regalaré alguno de ellos.

--------------------------------------------------------

Copyright: Berta Martín de la Parte ©

Prosa poética , para la convocatoria de jueves: 26 Agosto 2021, convocada por El Demiurgo de Hurlingham . Además hoy se cumplen  9 años del inicio del blog del anfitrión. Enhorabuena y a por muchos años más...Siempre estaremos esperándote. Un abrazo.




martes, 24 de agosto de 2021

martes, 17 de agosto de 2021

Vírgenes y vírgenes.

 

Imagen/ Internet


Hoy 17 de Agosto del año actual 2021, después de la fiesta celebrada el pasado día 15 domingo de La Asunción de la Virgen María,, hoy el horno mundial ese en donde se cocina lo no habido y por haber , no está para bollos.

Ni bollos de leche, o de nata, o de leche de cabra aderezada con hierbas aromáticas. En los casi 19.000 pueblos que existen en España  celebran su fiesta patronal. El día 15 de Agosto es la fiesta de la Virgen, el día de María, o también conocido por el día de “las mil vírgenes “.

Escrita esta introducción, para poner al lector en situación, continúo.

Ese mismo día,  las tropas de los talibanes se hallaban a las puertas de la ciudad de Kabul y se alzaron progresivamente  de nuevo, después de 25 años,  con el poder en la ciudad de Kabul. ¿ y ahora qué?

Y aunque parezca una paradoja ese día también se celebró como todos los años El Día Mundial de la Relajación, una fecha propicia para dedicar unas horas a descansar y recuperar energías.¿ No es todo esto una locura? Es como mezclar churras con merinas. 

 También un 15 de Agosto pero del  año 1771 nace en Edimburgo ( Escocia) el escritor sir Walter Scott, autor de la novela “Ivanhoe”.l Me pregunto si él hubiera sido capaz de escribir  al día de hoy una novela histórica similar ,  con tanta locura con la que está ensombrecida la historia actual. Seguramente él se lo hubiera pensado mejor, y se hubiera tumbado a la bartola sobre las arenas de la playa de Portobello allá en su ciudad natal Edimburgo , con su encanto de antiguo resort victoriano con casitas y cafeterías frente al mar.  

Y quién sabe quizás si  Walter hubiera lanzado al mar una botella llena de silencios, como la que el escritor y poeta Pedro Ojeda Escudero encontró ayer, durante uno de sus paseos matinales en su playa particular. O simplemente hubiera buscado la inspiración en lugares apartados en donde un hilillo de agua transcurre fluido en busca del verdín que se forma en arroyos de corriente lenta y que José Simal de la Fuente - todo un erudito de la palabra---asegura con total convencimiento de que ese alga verdosa,  filamentada se llama “ova”.

Y digo yo , no es ninguna novedad para el personal, que si a uno le da por pensar, reflexionar, divagar, cavilar, meditar, sobre toda la variopinta actualidad en la que se mezclan , las ascensiones a los cielos de vírgenes impolutas etéreas , con las vírgenes que están atrapadas sin ninguna perspectiva de futuro en cubículos oscuros como boca de lobos. Sin tener la posibilidad de acercarse a contemplar el “ova” de los arroyos cercanos y de paso , poder lanzar una botella al agua con un mensaje dentro ,  desesperado “mezcla de acallados silencios suplicantes de ayudas”.

Yo estoy muy triste. Por ello hoy a modo de réplica a todo el ruido infernal que nos rodea , os comparto un video que grabé hace un par de meses. A mí personalmente el verlo y escucharlo me transmite paz. Y quién sabe , quizás a alguno de ell@s, victimas de esta locura globalizada,  les llegue también a través de Internet.

Cuidaros y gracias por vuestra atención.

Derechos reservados de autor: Berta Martín de la Parte.✔


jueves, 12 de agosto de 2021

Tunante

 


Hoy colaboro con este relato en la convocatoria de jueves 12.08.2021, OJOS QUE NOS VEN organizada por Dorotea -  Lazos y Raíces. Aquí os dejo el enlace lista de participantes.


Tunante


- Buenos días Pitukina, ¿has dormido bien?

- Me alegro.  Yo también. Te llamaré  por videoconferencia. ¿Que prefieres por Zoom o Skype?

- Ok. cuelgo y nos vemos en media hora. 

Cuelgo el teléfono y me dirijo a comprobar la situación. Lorenz había salido y tras la puerta de entrada me quedé solo. Me acerqué a la cocina y comprobé si todos los electrodomésticos estaban desconectados. En una ocasión Lorenz se marchó dejando la cafetera encendida y aquello fue un desastre. Toda la casa se impregnó del aroma a café quemado. Y por supuesto yo tuve que encargarme de ventilar la casa, abriendo ventanas. A punto estuve de llamar a los bomberos. 

Parece que hoy está todo en orden. La ventana de la cocina continúa abierta, pero no es ningún problema. Por mi parte estoy agradecido. Salgo al jardín que hoy luce esplendoroso. Repleto de rosas, buganvillas, margaritas; este verano los verdes lucen más verdes. Las ramas de los árboles frutales , ciruelos, perales, manzanos, cerezos , se doblan por el peso soportado de los frutos. Las ciruelas cuelgan de las ramas exuberantes y llamativas, parecen ramos de uvas moradas gigantescas. Las peras brillan al Sol de la mañana . El reloj digital de la cocina marca las 07:30...Va a ser un día maravilloso. Tengo las próximas doce horas para mi solo.


Nombre de usuario: tunante2021

Contraseña: 123viva.la.vida.

- Pitukina,¿ me ves?. Yo no te veo. ¿ Me oyes? Comprueba la configuración de imagen y sonido...Ya te veo, pero continúo sin oír tu voz ... .Ahora te escucho...sube un poco el volumen ...Perfecto.

- Tunante, que alegría de verte...Como ya sabes estuvimos de vacaciones en la costa. Regresamos ayer. Y tú no sabes que feliz me sentí al regresar al hogar...Mi familia ha disfrutado muchísimo, pero yo me he pasado la mayor parte del tiempo tumbada a la sombra, el calor era insoportable. Lo mejor de las vacaciones es el regreso a casa. Y tú, como estás.No tuve la ocasión de conectar contigo. ¿No vais de vacaciones?

- No, este año parece ser que Lorenz debe de trabajar los meses de Agosto y Septiembre. Por mi parte yo estoy encantado. Me pasa como a tí, me gusta el hogar. 

Y además,  él se pasaría la mayoría del tiempo, en compañía de amigos, bebiendo, comiendo, emborrachándose, de fiesta en fiesta ...un horror. Para estar solo, prefiero quedarme aquí. Por cierto durante tus vacaciones, estuve echando un vistazo al grupo de escritores que me recomendaste. Sí esos del grupo de los jueves. Los que escriben textos de todo tipo. Y tengo que reconocer, que me hacen pasar ratos muy agradables. Son fantásticos. Hasta estoy pensando en escribir algún relato, o poema, para compartirlo.

- Ya, ¡ pero tendrás que hacerte un perfil de Blogger¡¡ O en su caso en Wordpress!

- Con Lorenz al lado no tendré mucha dificultad. Estoy aprendiendo muchísimo de él. Hasta he memorizado la combinación de teclas, para escribir en negrita, subrayado, etc . No sé tu familia, pero Lorenz es regresar a casa, vestirse cómodo, preparar una cena rápida y rápidamente como un poseso situarse delante del ordenador, siempre la misma rutina, él puede ser muy aburrido, es demasiado simple , pero reconozco que gracias a él lo de la informática para mi es pecata minuta.  Lorenz me ve solo como una compañía, pero yo, memorizo, retengo, aprendo . 

 Por cierto Pitukina, hoy hace un día precioso. ¿ Quedamos para dentro de una hora, y salimos a pasear por los parques? , quizás encontremos a Pirulí y Pachuli. Ellos son muy divertidos y muy buenos cazadores. Seguro que con ellos algún que otro manjar nos hará la boca agua.

- Muy buena idea, además tengo muchas cosas nuevas que contarte...Entonces hasta luego. ¡Miau, Miau, Miau!.

- ¡Miau, Miau, Miau!.

Final

Derechos de autor reservados. Berta Martín de la Parte.



 

Tunante & Pitukina
Berta Martín de la Parte.©



martes, 3 de agosto de 2021

¡ Tela de araña!


Imagen/ Pinterest


 Ella,

 estaba predestinada,

 al nacer, 

para ser feliz.

 Pero los halos de luz del destino, 

la encarcelaron, 

entre arbustos espinosos ,

atados por eslabones encadenados 

 de palabras mentirosas,

 por los que resbalaban 

sus lágrimas de rubies.

Ella,  

se dejó morir, 

abrazada a su tela de araña,

 y por fin fue feliz. 


-------------------------------------

Derechos de autor reservados: Berta Martín de la Parte ©



jueves, 29 de julio de 2021

¿ Para qué echar la vista atrás?

 

Composición basada en una imagen de Pinterest

¡ Para qué echar la vista atrás! , las consecuencias pueden ser más difíciles y horrorosas de lo que piensas. Imagínate que tú estás tan tranquilo con tus rutinas, con tus miedos, con tus inseguridades, pero en definitiva, tan tranquilo y agusto. Algo así como estar parado ante un semáforo en rojo. Con el motor de tu coche en marcha. Con la palanca de cambios en la posición cero, mientras que el sonido machacón de la radio anuncia un nuevo jabón que promete desintoxicar el medio ambiente con los componentes Biosaludables y exento de componentes químicos. Vamos , intentando venderte la burra, cuando todos sabemos que el único jabón que no daña al medio ambiente, es aquel que inventaron nuestros milenarios antepasados . Ese que hacían simplemente con grasa de cerdo , sal común, carbón, ceniza,  tiza . etc todos ellos ingredientes naturales y de ningún modo nocivos para el medio ambiente. 

¡ Pues eso !, yo, tan tranquilo. 


Hace dos semanas, definitivamente, decidí  no echar , nunca más, la vista atrás en mi vida. Ese día , un lunes, , había sido un día de perros ,hablando en términos climatológicos. Se pasó todo el día lloviendo, tronando, granizando, las gotas de lluvia chocaban contra los cristales de las ventanas, con tal fuerza que Lula mi preciosa perrita,  de una raza canina indefinida, estuvo esperándome- como hace habitualmente- , durante la mayoría de la mañana y de la tarde,  acurrucada en un rincón del salón muy cerca de la chimenea , la cual  en realidad solamente sirve de adorno pero que da al salón un toque de gran distinción,   Imagínense ustedes a Lula tumbada sobre la alfombra tupida , traída en uno de mis viajes del Japón,  tejida con los mejores lanas por expertas manos artesanas, con el bellísimo resultado de parecer estar tumbado sobre un campo repleto de multitud de flores en las que priman esas flores exuberantes que son los nenúfares. 


Pero no queda aquí toda la cosa del asunto. Lula que como ya he comentado es muy lista; me había estado esperando. Al escuchar el ruido que hice al abrir la puerta de entrada al piso,y ya traspasado el umbral , con mis pies despidiéndose de la rutina diaria, del asfalto, de la polución, de los ruidos  inconexos de muchas personas , entonces la vi , la muy ladina,  reflejada en el espejo del living. Se puso patas arribas con el lomo peludo sobre la alfombra, con la cabeza ladeada en la posición dirigida hacia el pasillo. mientras que yo , ya con los pies descalzados,  continuaba viéndola.


Después de despojarme del sombrero , de la ropa , y de los calcetines- una tarea nada sencilla, porque estamos en invierno lo que significa que hace frío y mal tiempo, y con ello todas las cosas se complican. Por la mañana con el hecho de vestirse y por las noches por el hecho de desvestirse; algo así como ir deshojando una alcachofa. Hasta que solamente queda el culo de esa verdura que al fin y al cabo es simplemente una variedad no espinosa del cardo salvaje. Ja, ja, ja , al final ,mirándome en el espejo de la entrada en el living, ya despojado de todo , lo que ví es eso, simplemente como si fuera una aparición, mi aspecto de cardo salvaje. 


Estaba yo filosofando sobre las verduras, los cardos borriqueros, los cardos salvajes, cuando mi querida Lula, con paso lento pero seguro, avanzó  hacia mí ,sosteniendo con sus dientes caninos y humedeciendo con sus babas, mis zapatillas de estar en casa. La miré y no me quedó ninguna duda, el nombre Lula la va que ni pintado. Un nombre de reminiscencias árabes, y que en el idioma  portugués y traducido al español significa calamar. Y es que mi Lula es como un calamar. Te atrapa con sus invisibles tentáculos de cariño y amor. Y es tan agradecida, te lame, con delicadeza, se arrima a tu cuerpo solicitando compañía, comprensión, y yo la dejo hacer. Ella no habla, pero ladra bajito, me camela, ronronea como un gatito, se enfada y muestra los dientes, sonríe como solo ella sabe hacerlo, y me mira con esos ojos que son como dos platos redondos , de un color entre verde y azul topacio. Mi Lula es una maga, que se burla de la oscuridad y de los ruidos nocturnos sospechosos. Ella, mi perrita, es muy inteligente y además no deja entrever que se siente asustada. Se acomoda de tal modo, que su cuerpo perruno lanza estímulos de positividad. Cuando por las noches ella siente que tengo frío se sube  a mi cama e introduciéndose entre las sábanas se acerca a mí y yo a ella, convirtiéndonos los dos en una especie de pelota acogedora. Y así, juntos, ambos conciliamos el sueño al calor del amor mutuo. Cuidándonos el uno al otro, día tras día, noche tras noche.


Y aquella noche, hace dos semanas, me desperté sobresaltado, llorando, empapado en sudor. De pronto , recordé el sueño que había tenido. Me recordó a mi otro yo, que siempre ha formado parte de mi y al que siempre he dejado de lado.  El sueño me recordó lo que yo siempre quise ser. Sí , yo siempre quise ser,  simplemente , un labrador. Cultivar la tierra. Formar una familia. Tener hijos a los que poder abrazar y una compañera con la que poder compartir mis penas y mis alegrías. Tumbarme sobre los verdes campos en las primaveras. Dedicar tiempo en época de verano.  a contemplar el movimiento giratorio de los girasoles al compás del sol, Correr a través de los trigales retando a mi familia a ganar la carrera. Observar el destello de las estrellas lejanas , tan cercanas y a la vez intocables. En invierno sentados alrededor de una chimenea encendida, contando cuentos a mis hijos hasta que el sopor  previo al profundo sueño les hiciera aligerar sus párpados, elevando mi tono de voz para que se mantuvieran despiertos hasta el final del cuento. Y finalmente poderles desearles un buenas noches acompañados de besos y caricias llenas de  infinita ternura. Todo ello rodeados de plena naturaleza, despertándonos con el canto del gallo y sumergiéndonos en el mundo de los sueños teniendo como fondo musical , a modo de una nana, el canto de los búhos y el sonido de las hojas de los árboles meciéndose al ritmo del viento.


Yo al recordar el sueño, en el que me veía como siempre hubiera querido ser; nada que ver con la vida que llevo; me entró un agobio y un total rechazo a mis costumbres. Al trabajo. A mis rutinas diarias de ir y venir como un robot. A no tener el tiempo necesario para ratos de ocio. De tener que pagar los plazos pendientes del crédito para el piso en el que en realidad solamente estoy en el, para dormir y desayunar. Siempre estar pendiente de las facturas por pagar. De las averías del coche. De la ropa, siempre procurando estar a la moda. De los zapatos de marca. De comer tomates que no saben a nada. y, y, y…


Lula se movía inquieta , sobre la cama,  a mi alrededor. Pero eso sí , sin perder su carácter canino, individualista, decidido, independiente, activo. Llevamos tantos años juntos, que es el ser vivo que mejor me conoce. Unidos por un vínculo muy fuerte, el de la fidelidad.


Lula , bajándose del colchón, se dirigió hacia la cómoda del dormitorio. Un mueble de estilo años ochenta, pertenecía a mi dormitorio en la casa de mis padres. Nunca quise deshacerme de él. Mi perrita comenzó a dar saltos. Con su pata derecha golpeaba el segundo cajón cerrado de la cómoda. A pesar de mi desánimo, recordé que los perros tienen algo así como un sexto sentido , Lula estaba sugiriendo que abriera el cajón, por lo que yo también descendí de la cama dirigiéndome hacia la cómoda, para abrir el cajón que Lula me indicaba. Hacía muchísimo tiempo que no lo hacía. Yo lo llamo el cajón de los recuerdos. 


Y ahí estaba mi diario. Le abrí. Inicié su lectura en la que se reflejaba la trayectoria de mi vida desde que tuve uso de razón hasta cumplir los 20 años. Mis experiencias de juventud, mis estudios, las casualidades, los viajes, las amistades, las buenas y malas compañías, mis padres, mis abuelos, todo eso que conforma tu destino., y que no siempre es el que uno hubiera deseado tener. Pero eso es lo que hay. Todo sucede porque así tiene que suceder. No nos queda otra. La vida nos lleva por donde ella quiere, por más que nosotros queramos impedirlo. 


Yo me tranquilicé. Regresé a la cama, todavía con el diario abierto, sosteniéndolo entre mis manos. Lula de un salto se tumbó a mi lado. Ella me miraba fijamente. Yo la miraba a ella mientras que unas preguntas se estaban forjando en mi pensamiento. ¿ Sería que ya había iniciado ese proceso de hacerme mayor; esa transformación de la que hablaba mi padre la cual sucede a una determinada edad, siendo consciente de que tu futuro se va acortando, iniciándose un litigio entre el tiempo de duración de la existencia terrenal y uno mismo, y de repente en tu mente regresan , se despiertan los recuerdos?.


Lula, ¿a ti que te parece?. ¿ Crees tú que ya me ha llegado esa edad de la que mi padre me puso sobre aviso? Si piensas que sí,  ladra una vez; si por el contrario es un no, ladra todas las veces que desees. ¿ Me has entendido?, le pregunté a mi perrita como si ella fuera un ser humano.


Y ese ser vivo, al que tanto quiero , comenzó a mover su cola, de izquierda a derecha; e inició una serie de ladridos con una intensidad a modo de aullido. Interpreté rápidamente, el significado de la reacción de mi Lula. ¡ La vida continúa!. ¡ Todo tiene su tiempo!


Tras conseguir que Lula cesara con sus ladridos, confieso que no fue una tarea sencilla,  devolví mi diario al cajón de los recuerdos. A continuación, me dirigí hacia la cocina. Abrí la puerta del frigorífico y elegí una botella de champán. Inicié la acción de descorchar la botella. Lula ya se había acercado a mí. Por fin conseguí que el corcho diera paso libre al líquido espumoso. Y me sucedió algo que todavía no se muy bien como explicar. Fue al dar el primer trago de la botella. Sentí una sensación insospechada y a la vez algo divertida. Supongo que  el ácido de las uvas rojas tuvo la culpa,  el efecto producido por los compuestos bioactivos en mis neuronas , en esos momentos bastante confundidas, me hicieron sentirme muy bien.. Después de beber todo el contenido de la botella, dirigí mis pasos hacia el salón. Me tumbé sobre la alfombra tupida, traída de uno de mis viajes a Japón. Todo giraba a mi alrededor. Antes de que el sopor producido por el champán se apoderara de mi conciencia, me prometí , no volver a echar la vista atrás.


 ¡ Para qué! . Al fin y al cabo nuestro presente es el resultado de nuestro pasado, un pasado que nos marca. Un pasado al cual nosotros mismos vamos poniendo marcapáginas, como si de un libro se tratara. Mientras , abrazado a Lula, me dejé abrazar por el entramado de las lanas , tejidas por manos expertas artesanas, y disfruté del campo bordado  con la multitud de las flores exuberantes de los  nenúfares; olvidándome para siempre el echar la vista atrás. 

Fin

Derechos de autor: Berta Martín de la Parte

Nota: este relato me lo sugirió la convocatoria juevera para hoy 29.07.2021, cuyo lema es Alter Ego. Organizado por Neogéminis. Como yo he sobrepasado con creces la cantidad de palabras, no incluyo el relato dentro de la convocatoria. En cualquier caso si deseáis leer a  los participantes os dejo el link. Lista de participantes



martes, 6 de julio de 2021

¡ El Olvido !

 


Imagen: Diversidad Literaria ©

Queridos amigos, de nuevo he sido seleccionada, en una antología poética “ Versos en el Aire -XI-  , organizada por la editorial Diversidad Literaria.

En esta ocasión el libro incluye uno de mis poemas. Y deseo compartirlo con vosotros.

Es una satisfacción poder verte a modo de palabras en tinta impresa. Porque lo que escribimos forma parte de nosotros, de nuestra esencia, algo muy íntimo.

El poema se titula:

El Olvido

De serena quietud,
y paciencia,
se alimenta el recuerdo.
No espera nada,
no piensa en el mañana,
sencillamente 
permanece detenido.
Procurando con silencios,
cada uno de los gestos,
ocultarlos en el olvido.


Nota: Los meses de Julio y Agosto no voy a estar muy activa en Internet. Por lo que os deseo a tod@s un feliz verano. Y por supuesto no dejéis de imaginar ( No sé quien lo dijo pero lo comparto: El que no inventa no vive.) Vivamos.



Para tí, Mamá.

  Con todo mi amor, mamá, descansa en paz.  Para una madre que se llevó consigo el último capítulo No existe una vida que pueda resumirse en...